El presidente Donald Trump desestimó este viernes la versión iraní de un posible acuerdo de paz, calificándola de falsa y ajena a los términos pactados por escrito. Mientras Teherán reclama el control sobre el Estrecho de Ormuz y la liberación de activos congelados, la Casa Blanca insiste en un plan de cinco puntos basado en el cumplimiento de objetivos específicos, que incluye el desmantelamiento total de las ambiciones nucleares iraníes.
¿Qué proponen ambos gobiernos sobre el acuerdo?
Las posturas de Washington y Teherán sobre el estado de las negociaciones presentan discrepancias fundamentales. Según un funcionario de la administración Trump consultado por TIME, el acuerdo estipula que Irán debe destruir y retirar todo su material nuclear, reabrir el Estrecho de Ormuz y cesar la financiación de grupos terroristas. El funcionario aclaró que los activos financieros iraníes permanecerán congelados hasta que el país cumpla con estas métricas de rendimiento.

Por otro lado, los medios estatales iraníes sostienen que Teherán mantendría la gestión del Estrecho de Ormuz y exigen la liberación de miles de millones de dólares en activos. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró el viernes que un «memorando de entendimiento nunca ha estado tan cerca», aunque instó a los medios a evitar especulaciones hasta que se finalice el texto.
La postura de la Casa Blanca ante las filtraciones
El presidente Trump rechazó las afirmaciones iraníes durante una rueda de prensa en el Despacho Oval. «Los términos que Irán filtró a las noticias falsas no tienen nada que ver con los términos que se acordaron por escrito», afirmó el mandatario, quien además acusó a las autoridades iraníes de continuar hostigando barcos en el Estrecho de Ormuz.

El vicepresidente J.D. Vance respaldó esta postura, enfatizando que no se liberarán fondos simplemente por asistir a reuniones o firmar un documento. «El acuerdo está estructurado para asegurar que se prioricen las preocupaciones de Estados Unidos y sus aliados», señaló Vance, añadiendo que los beneficios económicos para Irán llegarán únicamente si el país cumple con sus obligaciones.
Contexto de las tensiones recientes
El cruce de declaraciones ocurre tras una semana de escalada militar. El martes, el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) lanzó ataques contra Irán en respuesta al derribo de un helicóptero del ejército estadounidense sobre el Estrecho de Ormuz. En represalia, Irán atacó bases estadounidenses en Jordania y naciones del Golfo.
La tensión alcanzó su punto máximo el jueves, cuando Trump amenazó con atacar la infraestructura petrolera de la isla de Kharg. El presidente revirtió su postura horas después, citando el progreso en las conversaciones de paz. Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actúa como intermediario, confirmó que ya existe un texto final acordado y que su gobierno trabaja para concluir el proceso formal con ambas partes.
