La torre Trump en Georgia se construirá en terreno vinculado al hijo de líder sancionado por EE.UU.
La empresa familiar del expresidente y actual mandatario estadounidense Donald Trump planea desarrollar un rascacielos de 70 pisos en la capital de Georgia, un proyecto que se erige sobre un terreno parcialmente propiedad de un familiar directo del líder georgiano actualmente bajo sanciones impuestas por Washington.
Según fuentes consultadas por medios internacionales, el proyecto —denominado oficialmente *Trump Tower*— sería el edificio residencial más alto construido hasta ahora en la región del Cáucaso, consolidando la expansión de la marca Trump en mercados emergentes. La iniciativa, anunciada en los últimos días, ha generado interrogantes sobre posibles conflictos de interés, dado el contexto político entre ambos países.
El terreno donde se levantará la torre pertenece en parte a un hijo del presidente de Georgia, quien enfrenta restricciones financieras y de viaje impuestas por el gobierno de Estados Unidos desde 2023. Aunque la empresa de Trump —vinculada a su familia— ha confirmado la alianza con socios locales para materializar la obra, no se ha detallado aún el alcance de la participación del familiar del mandatario georgiano en la propiedad.
Por su parte, el proyecto también ha sido anunciado como el primer rascacielos de la firma en la capital de Georgia, donde se espera que combine residencias de lujo con espacios comerciales. Analistas consultados por *The Guardian* señalan que la elección de este emplazamiento podría responder a una estrategia de diversificación geográfica, aprovechando el interés de inversores en la región por desarrollos de alto perfil.

Mientras tanto, en Tbilisi —capital de otra nación del Cáucaso—, se ha confirmado la construcción de un segundo rascacielos Trump, esta vez de 70 pisos también, según reportes de medios locales. Este proyecto, ubicado en el centro financiero de la ciudad, reforzaría la presencia de la marca en una zona con creciente demanda de viviendas de elite.
La coincidencia en la altura de ambos edificios —70 pisos— sugiere un patrón de estandarización en los proyectos globales de la empresa Trump, aunque no se han revelado aún detalles sobre costos, plazos de ejecución o el nombre de los socios locales en cada caso.
El desarrollo en Georgia, en particular, llega en un momento de tensiones diplomáticas entre ambos países, lo que añade un matiz geopolítico al anuncio. Mientras las autoridades georgianas no han emitido declaraciones oficiales sobre el proyecto, fuentes cercanas al gobierno han evitado comentar públicamente la vinculación con el familiar sancionado.
La construcción de torres Trump en el Cáucaso —una región estratégica entre Europa y Asia— marca un nuevo capítulo en la expansión internacional de la marca, que ya cuenta con proyectos en Dubái, India y otros destinos. Sin embargo, el contexto político actual plantea preguntas sobre cómo estos negocios podrían verse afectados por las sanciones y las relaciones bilaterales.
Se espera que en las próximas semanas se divulguen más detalles sobre los contratos, los arquitectos involucrados y el cronograma de obras en ambos países.
