Donald Trump ha vuelto a generar tensiones diplomáticas al retomar sus insinuaciones sobre convertir a Canadá en el «estado 51» de Estados Unidos. Estas declaraciones surgen en un momento de vulnerabilidad económica para el país norteño, que recientemente ha entrado en recesión.
Reacciones ante las provocaciones de Trump
El tono polémico ha marcado el inicio de una visita comercial entre Canadá y Estados Unidos, donde las publicaciones de Trump sobre la anexión han vuelto a cobrar protagonismo. Ante esto, las respuestas desde el liderazgo canadiense han sido variadas pero firmes.

Doug Ford reaccionó con contundencia a las afirmaciones del mandatario estadounidense, asegurando tajantemente que «Canadá no está en venta».
Por otro lado, Carney ha optado por una postura más pragmática. Mientras las conversaciones comerciales se intensifican, Carney ha restado importancia a las provocaciones de Trump y ha descartado la posibilidad de expulsar al enviado de Estados Unidos a raíz de estos comentarios sobre el «estado 51».
