El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder chino, Xi Jinping, cerraron este viernes su segunda y última jornada de conversaciones en Pekín con un énfasis en la estabilidad bilateral, sin que trascendieran detalles concretos sobre avances en las negociaciones.
Las autoridades de ambos países mantuvieron reuniones en el marco de la visita oficial de Trump a China, donde se abordaron temas clave de la agenda diplomática y económica. Sin embargo, los comunicados oficiales emitidos hasta el momento se limitan a resaltar el compromiso de ambas partes por fortalecer la cooperación y evitar tensiones en áreas sensibles.
El encuentro, que incluyó una cena de Estado en el Gran Salón del Pueblo, marcó el cierre de una agenda que había comenzado con gestos protocolarios y declaraciones sobre la importancia de la relación entre Washington y Pekín. Aunque no se han revelado acuerdos específicos, fuentes cercanas al proceso señalan que los líderes exploraron mecanismos para mejorar la comunicación en temas como comercio, tecnología y seguridad.
La reunión se desarrolló en un contexto de creciente atención internacional, especialmente tras los anuncios previos sobre posibles ajustes en políticas comerciales y la visita de una delegación estadounidense de alto nivel.
