Una historia personal sobre la tuberculosis y las desigualdades en el acceso a la salud
Lorraine Boissoneault, escritora y paciente, relata en un testimonio publicado en The Nation cómo su experiencia con la tuberculosis puso en evidencia las profundas brechas que persisten en los sistemas de salud a nivel global. Su caso, lejos de ser aislado, refleja un problema estructural: mientras algunas personas reciben atención oportuna, millones quedan excluidas por barreras económicas, geográficas o sociales.
En 2020, Boissoneault comenzó un tratamiento con medicamentos inmunosupresores para controlar su artritis inflamatoria. Como parte del protocolo, se sometió a pruebas anuales para detectar enfermedades como la tuberculosis y la hepatitis, riesgos elevados en pacientes con defensas bajas. Aunque sus primeros exámenes dieron negativo, en marzo de 2025 recibió un diagnóstico positivo para tuberculosis. El hallazgo la sorprendió, pues había asumido que, de haber estado expuesta durante sus viajes a zonas con alta prevalencia de la enfermedad —como Marruecos, Nicaragua o China—, lo habría manifestado antes.
La tuberculosis, una enfermedad que puede permanecer latente durante años, se activa cuando el sistema inmunitario se debilita. En su caso, el detonante fue precisamente el tratamiento para su artritis. Sin embargo, a diferencia de muchas otras personas en el mundo, Boissoneault tuvo acceso a un diagnóstico temprano y a un tratamiento efectivo. Esta realidad contrasta con la de millones que, por falta de recursos o sistemas de salud deficientes, enfrentan la enfermedad sin opciones.

El artículo vincula su experiencia con un contexto más amplio: las políticas públicas que determinan quién recibe atención médica y quién queda relegado. En particular, menciona cómo el liderazgo de Robert F. Kennedy Jr. Al frente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) podría agravar estas desigualdades. Según el texto, su gestión podría normalizar la propagación de enfermedades consideradas «olvidadas» o «arcaicas», como la tuberculosis, al debilitar los mecanismos de prevención y acceso a la salud.
La autora también incluye una reflexión histórica: una fotografía de 1933 muestra a pacientes con tuberculosis en el hospital Harlow Wood Orthopaedic de Nottinghamshire, tratados al aire libre en medio de la nieve. Esta práctica, basada en la creencia de que el frío y el aire fresco eran curativos, ilustra cómo los métodos para combatir la enfermedad han evolucionado, aunque no así la equidad en su distribución.
El testimonio de Boissoneault no solo expone las fallas en la atención médica, sino que invita a cuestionar si otros avances tecnológicos —como la inteligencia artificial en sistemas judiciales— podrían replicar estos sesgos, priorizando a ciertos grupos sobre otros.
El artículo original, titulado «I Was Treated for Tuberculosis Even as Millions Were Robbed of Care», fue publicado en The Nation.
