Representantes de Argelia, Arabia Saudita, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania, Líbano, Marruecos, Mauritania, Palestina, Qatar, Sudán y Siria se reunieron en un taller para discutir temas clave relacionados con el derecho de autor y la accesibilidad de los libros. Entre los puntos a tratar se encuentran el marco jurídico internacional, desde la Convención de Berna hasta la Convención de Marrakech, el uso de la inteligencia artificial en la producción de libros accesibles y la creación de redes de intercambio transfronterizas.
Túnez: Iniciativas pioneras para la inclusión de personas con discapacidad visual
Durante la inauguración del taller, la ministra de Asuntos Culturales de Túnez, Amina Srarfi, destacó los esfuerzos del país para implementar los principios del Pacto de Marrakech, ratificado en 2016. Subrayó que, en el marco de la inclusión social y el acceso universal al conocimiento, Túnez ha puesto en marcha un plan de acción innovador que representa un avance significativo en el ámbito de la literatura y las artes.
La ministra también mencionó diversas iniciativas del Ministerio de Asuntos Culturales, como la dotación de bibliotecas públicas con dispositivos de asistencia para personas ciegas, la implementación de la “maleta del conocimiento” en bibliotecas seleccionadas y la creación de secciones especializadas en instituciones públicas de música para niños con discapacidad visual.
Asimismo, Srarfi precisó que el ministerio colabora estrechamente con el Organismo Tunisino de Derechos de Autor y Derechos Vecinos (OTDAV) para establecer mecanismos de producción de audiolibros, garantizando al mismo tiempo su uso legal.
Mohamed El Habbal, director de programas de libros accesibles de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), elogió este encuentro regional, que permite a los países árabes coordinar esfuerzos en la cuestión de los libros accesibles. Presentó estadísticas relevantes, señalando que se estima que hay 235 millones de personas ciegas en el mundo, de las cuales menos del 10% tienen acceso a obras intelectuales. La Unión Mundial de Ciegos estima que solo 1 de cada 10 personas ciegas en los países en desarrollo tiene acceso a la educación.
El Habbal añadió que el taller representa una oportunidad para comprender mejor los beneficios del Tratado de Marrakech y compartir recursos educativos accesibles entre los países árabes.
Ramzi Garouachi, director general del OTDAV, anunció que se organizará un segundo taller para los países africanos, con el objetivo de movilizar el apoyo de creadores, autores y editores para que sus obras sean accesibles a las personas con discapacidad visual.
El Pacto de Marrakech: Un acceso inclusivo a las obras publicadas
El Pacto de Marrakech, firmado el 27 de junio de 2013, es un tratado internacional de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) que busca facilitar el acceso a las obras publicadas a personas ciegas, con discapacidad visual o con dificultades para leer textos impresos.
Este tratado, el más reciente de los instrumentos internacionales sobre derecho de autor administrados por la OMPI, se distingue por su objetivo humanitario de promover el acceso a la cultura y la educación para las personas con discapacidad visual, estableciendo excepciones y limitaciones obligatorias al derecho de autor en su favor.
La OMPI, fundada en 1967 y con sede en Ginebra, es una agencia de las Naciones Unidas dedicada a la armonización y gestión de los derechos de propiedad intelectual a nivel mundial. Túnez, miembro de la OMPI, ratificó el Tratado en 2016, reafirmando su compromiso con la protección de los derechos de los autores y, al mismo tiempo, garantizando el acceso a la cultura para las personas con discapacidad visual.
El Consorcio para Libros Accesibles (ABC), liderado por la OMPI, agrupa a organizaciones que representan a personas con discapacidad visual, bibliotecas especializadas, editores y casas editoriales para facilitar el intercambio y la producción de libros accesibles.
Túnez es signatario de varios tratados internacionales importantes relacionados con el derecho de autor, como la Convención de Berna (1986) para la protección de las obras literarias y artísticas, y la Declaración Universal sobre Derechos de Autor (1969) de la UNESCO, lo que confirma su papel en la protección de los derechos intelectuales a nivel internacional.
El derecho de autor, según la definición de la OMPI, protege las obras literarias y artísticas, desde libros hasta obras musicales, películas, creaciones publicitarias y programas de ordenador. La OMPI también administra tratados de Internet destinados a proteger las obras contra el acceso y el uso no autorizados en las redes digitales.
