Dos dentistas han sido condenados en Turín, Italia, por causar graves daños a una mujer de 55 años durante un tratamiento dental. La intervención resultó en la extracción de once dientes sanos en un período de apenas cuatro horas, seguida de la colocación de una prótesis de menor calidad a la acordada inicialmente.
La paciente, residente en Génova, acudió a una clínica privada buscando una opción asequible para su tratamiento dental. Durante el juicio, se determinó que los profesionales le sugirieron una “rehabilitación dental total”, advirtiéndole que, de no someterse a ella, podría perder toda su dentadura.
Irregularidades detectadas en la clínica dental
La intervención se llevó a cabo sin las pruebas diagnósticas necesarias, como radiografías, ni una evaluación clínica adecuada. Después de las extracciones, los dentistas instalaron prótesis provisionales y más económicas, que no garantizaban una mordida correcta ni se correspondían con las características previamente mostradas a la paciente.
La mujer testificó ante el tribunal que, como consecuencia de la intervención, experimentó dificultades para comer y hablar, dolores constantes y un deterioro significativo en su vida personal, que incluso llevó a la ruptura de una relación sentimental debido a la vergüenza. Actualmente, continúa recibiendo tratamiento médico y apoyo psicológico.
La investigación judicial reveló que uno de los dentistas había sido expulsado del colegio profesional doce años antes por impago de cuotas, pero continuaba ejerciendo ilegalmente, lo que agravó su situación legal. El otro dentista fue condenado por realizar las extracciones sin las comprobaciones diagnósticas adecuadas y por colocar prótesis inapropiadas.
El tribunal impuso a uno de los profesionales una pena de un año y cinco meses de prisión por lesiones, estafa y ejercicio ilegal de la profesión, mientras que el otro fue condenado a cinco meses de cárcel por lesiones. Ambos deberán pagar a la víctima una indemnización provisional de 14.300 euros, a cuenta de una compensación mayor que se determinará en un proceso civil posterior. Tras conocer la sentencia, la mujer expresó su alivio, afirmando que, aunque su vida sigue siendo difícil, siente que se ha hecho justicia.
