Incidentes recientes protagonizados por turistas chinos en Corea del Sur y Japón han generado controversia y malestar entre la población local. En Corea del Sur, se han reportado comportamientos inapropiados en establecimientos como Starbucks, donde algunos turistas fueron vistos consumiendo pollo frito y soju, una bebida alcohólica tradicional coreana, generando quejas por parte de los operadores del local.
Además, se han denunciado casos de turistas chinos que intentan disfrazar sus pasaportes utilizando fundas que simulan pasaportes taiwaneses, lo que ha sido interpretado como una falta de respeto hacia ambos países. Estos incidentes han provocado reacciones negativas en redes sociales y medios de comunicación, con usuarios expresando su frustración y decepción.
Paralelamente, en Corea del Sur se han registrado protestas contra China, lo que ha desatado un debate sobre los límites de la libertad de expresión y el control de la difamación. La situación se agrava con el aumento del flujo de turistas chinos hacia Corea del Sur, después de que algunos optaran por este destino en lugar de Japón, aparentemente debido a tensiones diplomáticas.
En un incidente particularmente impactante, ciudadanos surcoreanos han expresado su indignación ante la falta de civismo de algunos turistas chinos, quienes habrían defecado en lugares públicos, como parques nacionales, generando escenas de malestar y frustración entre los residentes locales.
