Uber expande su apuesta por los vehículos autónomos con el lanzamiento de un nuevo servicio de robotaxi en Dallas, que comenzó a operar hoy. La compañía de transporte ha desplegado una flota de vehículos autónomos desarrollados por Avride, una startup que también se dedica a la fabricación de robots de reparto.
Los vehículos de Avride podrán reservarse a través de la aplicación de Uber para trayectos dentro de un área de 24 kilómetros cuadrados en el centro de Dallas. Inicialmente, los vehículos –versiones modificadas del hatchback eléctrico Ioniq 5 de Hyundai– contarán con un conductor humano en el asiento delantero como medida de seguridad, según informaron las empresas. Los pasajeros abonarán las mismas tarifas que UberX, Uber Comfort o Uber Comfort Electric, sin incluir propina. Waymo, su principal competidor, también tiene previsto implementar su servicio de robotaxi en Dallas el próximo año.
La colaboración de Uber con Avride, con sede en Austin, es una de las más de 20 alianzas estratégicas en el ámbito de la conducción autónoma que la compañía ha establecido o anunciado en los últimos dos años. Esto incluye la operación de depósitos para flotas de robotaxi de Waymo en Phoenix, Austin y Atlanta. La semana pasada, Uber inició un servicio de robotaxi en Abu Dabi con la empresa china WeRide, que se presenta como el primer servicio totalmente autónomo de este tipo fuera de Estados Unidos y China. En octubre, Uber se unió a Nebius, la matriz holandesa de Avride, en una ronda de financiación de 375 millones de dólares para impulsar sus operaciones, que también abarcan robots de reparto utilizados por Uber Eats en Austin, Dallas y Jersey City.
“Hemos estado desarrollando robotaxis desde el principio”, declaró Dmitry Polishchuk, director ejecutivo de Avride. “Aprovechando el éxito de nuestra alianza en el reparto autónomo, ahora ampliamos nuestra colaboración con Uber y aplicamos nuestra tecnología principal a la movilidad de pasajeros”.
Al igual que Waymo, Zoox, Baidu y WeRide de China, Nuro y la mayoría de los desarrolladores de vehículos autónomos (con la excepción de Tesla), el robotaxi de Avride está equipado con sensores para maximizar la seguridad. Cada vehículo de su flota en Dallas utiliza 13 cámaras, cinco sensores lidar láser para crear imágenes en 3D y cuatro radares para detectar objetos.
Aunque Avride es una empresa relativamente nueva, sus orígenes se remontan a 2017, cuando operaba como la unidad de conducción autónoma de la tecnológica rusa Yandex, realizando pruebas con vehículos autónomos en Michigan. Tras el inicio de la ofensiva rusa contra Ucrania en 2022, Polishchuk y gran parte de su equipo decidieron separarse de Yandex y fundar Avride como una empresa independiente con sede en Estados Unidos.
“Avride ya no tiene ninguna relación con Rusia”, afirmó Yulia Shveyko, portavoz de la compañía, a Forbes. “No existen vínculos financieros, ni de desarrollo, ni de ningún tipo”.
Avride planea extender su servicio de robotaxi a otros mercados más allá de Dallas, aunque Shveyko no reveló cuándo podría ocurrir. Uber, por su parte, tiene como objetivo contar con vehículos autónomos de sus diversas alianzas operando en su red en 10 o más ciudades para finales del próximo año.
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes US.
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