Ucrania ha intensificado sus operaciones ofensivas contra objetivos estratégicos en territorio ruso, centrando sus esfuerzos en la infraestructura energética y activos militares clave.
Impacto en la producción energética
En una de las acciones más recientes, Kiev llevó a cabo un ataque contra una de las refinerías más importantes de Rusia, ubicada en Iaroslavl. Este golpe se suma a una tendencia creciente de ataques que han provocado que la producción de las refinerías rusas caiga a su nivel más bajo en diecisiete años, según informa Le Figaro.
Además de los daños materiales, se ha reportado que nuevas incursiones ucranianas han provocado la caída de una «lluvia negra y tóxica» sobre territorio ruso, de acuerdo con Slate.fr.
Ataques navales y bajas en inteligencia
En el ámbito militar, el gobierno de Kiev anunció haber impactado un buque ruso con capacidad de lanzar misiles en el mar Caspio, tal como reportó RTBF.
Asimismo, se ha informado sobre la muerte de ocho agentes del FSB, el servicio de seguridad ruso, tras un ataque ejecutado por un dron naval ucraniano, según datos de Le Parisien.
