El evento UFC en la Casa Blanca: ¿Celebración patriótica o fiesta corporativa de Trump?
El evento UFC Freedom 250 en la Casa Blanca, promovido como un homenaje a la grandeza estadounidense, fue en realidad una celebración privada del 80.º cumpleaños de Donald Trump, con un costo millonario para los contribuyentes y un escenario para alianzas entre el presidente, el UFC y grandes corporaciones. Según análisis de documentos judiciales y declaraciones de fuentes cercanas, el evento —que incluyó un octágono de 600 toneladas en el césped de la Casa Blanca— generó gastos entre $10 y $12 millones solo en logística local, sin contar el despliegue de siete agencias federales, incluyendo el Servicio Secreto y la FAA.
¿Por qué el evento UFC en la Casa Blanca generó polémica?
El presidente Donald Trump celebró el UFC Freedom 250 en la Casa Blanca el pasado domingo, presentándolo como «uno de los días más emocionantes en la historia de nuestra Casa Blanca». Sin embargo, fuentes como CNN y análisis de Public Citizen revelan que el evento coincidió con su cumpleaños número 80 y que su verdadero propósito fue consolidar alianzas políticas y económicas.
Mientras el gobierno insistió en que la UFC cubrió todos los costos, documentos judiciales obtenidos por Salon demuestran que siete agencias federales —incluyendo el Departamento de Seguridad Nacional y la Administración Federal de Aviación— destinaron recursos significativos. El Servicio Secreto, por ejemplo, revisó diariamente a cientos de trabajadores y decenas de camiones de equipos, según filings judiciales citados por el National Park Service.
Además, el evento se alineó con los intereses de empresas como Paramount+, propiedad de David Ellison (hijo del megadonante republicano Larry Ellison), cuya fusión con Warner Bros. —aprobada horas antes por el Departamento de Justicia de Trump— requiere la aprobación del gobierno. Ellison asistió al evento junto a otros magnates con intereses en la administración, como Mark Zuckerberg de Meta.
¿Cómo se financió el evento y quién pagó realmente?
El evento costó entre $10 y $12 millones solo en gastos locales de Washington D.C., según estimaciones del gobierno distrital, sin incluir los millones adicionales en logística federal. Mientras tanto, el acceso al evento fue exclusivo para invitados de élite, muchos con vínculos económicos o políticos con la administración Trump.
Para ver la transmisión en Paramount+, los espectadores pagaron $8.99 más impuestos, plataforma propiedad de una empresa que busca una fusión millonaria aprobada por el DOJ de Trump. El evento también generó ingresos para la familia Trump: se vendieron monedas conmemorativas con precios que oscilan entre $250 (plata) y $11,999.99 (oro), según su página oficial.
Un análisis de Public Citizen y el Revolving Door Project reveló que los eventos de los 250 años de Trump desviaron $103 millones de fondos públicos hacia 20 corporaciones con intereses ante su gobierno, incluyendo patrocinadores del UFC.
¿Qué dijo el UFC sobre los comentarios polémicos durante el evento?
Durante la entrevista post-lucha con Joe Rogan, el luchador Josh Hokit generó controversia al repetir una teoría conspirativa de la derecha: «Michelle Obama es un hombre, ¿no es cierto, América?», gritó ante una multitud que aplaudió. CNN reportó que Trump, sentado en el ring, mostró «una media sonrisa».
La versión editada del video en la página oficial del UFC omitió por completo la mención a Michelle Obama. Cuando Time preguntó al presidente del UFC, Dana White, sobre el comentario, respondió: «Estoy en contra de decir cosas desagradables y falsas sobre las familias de la gente».
¿Por qué el evento dividió incluso a los republicanos?
Una encuesta de Reuters/Ipsos mostró que solo 16% de los estadounidenses consideran apropiado que la Casa Blanca albergue un evento de UFC, mientras que 46% lo ven como inapropiado. Incluso entre republicanos, apenas un tercio apoyó la idea.
Incluso Joe Rogan, figura clave en el ecosistema mediático de la derecha, expresó inicialmente dudas sobre el evento, citando preocupaciones por las condiciones de seguridad de los luchadores en el calor extremo de Washington. Sin embargo, medios como Fox News —que promovió el evento sin cuestionamientos— describieron los trajes de las Octagon Girls como poseedores de «glamour americano», mientras que la Casa Blanca tachó de «obstruccionistas» las demandas para bloquearlo.
¿Qué queda del evento y cuánto costó realmente?
El octágono de 600 toneladas sigue instalado en el South Lawn de la Casa Blanca, con una estructura de iluminación de 92 pies llamada «The Claw», que incluye publicidad de Bud Light —la misma marca que Fox News instó a boicotear en 2023 por su alianza con una empresa de transgénero.

Trump sugirió incluso dejar la estructura permanente, comparándola con la Torre Eiffel. Mientras, el césped original del jardín fue reemplazado por tierra árida, y el evento dejó un rastro de gastos públicos que, según documentos judiciales, superan los $60 millones solo en construcción iniciada el 20 de mayo.
¿Fue realmente un «regalo al pueblo americano»?
El secretario de Estado Marco Rubio llamó al evento un «regalo al pueblo», pero la realidad es que fue una operación de branding para Trump, su familia y aliados corporativos. Mientras millones de estadounidenses enfrentan dificultades económicas, el presidente convirtió la Casa Blanca en un escenario para su imagen pública, usando recursos federales en un evento privado con fines comerciales.
El UFC Freedom 250 no fue gratis: ni para los contribuyentes, ni para la democracia. Y aunque la narrativa oficial lo presenta como un símbolo de fuerza nacional, los documentos y testimonios revelan otra verdad: fue un espectáculo de poder para una élite, pagado con dinero público.
