Tensiones en el Estrecho de Ormuz: EE.UU. E Irán moderan expectativas sobre un acuerdo inminente
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para desescalar las tensiones en el Estrecho de Ormuz avanzan con cautela, mientras ambas partes minimizan las expectativas sobre un acuerdo concreto en el corto plazo. Aunque persisten señales de progreso, fuentes oficiales y analistas coinciden en que el proceso sigue siendo complejo y sujeto a revisión técnica.
Rubio: «El acuerdo sigue en proceso, pero hay avances»
El senador estadounidense Marco Rubio —miembro clave del Comité de Relaciones Exteriores del Senado— declaró este lunes que el posible pacto para garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz «sigue siendo un trabajo en progreso». Aunque reconoció que las conversaciones están más avanzadas que en semanas anteriores, advirtió que «no se trata de un acuerdo cerrado». Sus declaraciones coincidieron con un contexto de volatilidad en los mercados energéticos, donde el precio del petróleo experimentó caídas significativas.
En declaraciones a medios internacionales, Rubio precisó que, aunque hay «elementos sólidos» en las propuestas sobre la mesa, aún quedan detalles técnicos por resolver, especialmente en lo relativo a la implementación de salvaguardas para el tráfico marítimo en la región. «No es algo que vaya a concretarse hoy o mañana», subrayó, sin descartar avances en las próximas 48 horas.
Irán descarta un acuerdo «inminente», pero reconoce avances
Mientras tanto, fuentes oficiales iraníes, citadas por agencias internacionales, confirmaron que las negociaciones con Washington «no están cerca de un cierre», aunque admitieron que las conversaciones han mostrado «progresos tangibles» en áreas clave. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, sin revelar su nombre, señaló que «ambas partes han mostrado voluntad para reducir las tensiones», pero insistió en que «quedan obstáculos prácticos por superar».
La referencia a un posible acuerdo en el Estrecho de Ormuz —punto estratégico por donde transita cerca del 20% del comercio marítimo global de petróleo— ha generado expectativas en los mercados. Sin embargo, analistas consultados por medios especializados advirtieron que cualquier anuncio prematuro podría generar desconfianza, especialmente en un contexto donde las sanciones y las operaciones militares unilaterales han marcado la relación bilateral en los últimos años.
El petróleo cae bajo los $100, pero la incertidumbre persiste
El optimismo momentáneo por un posible desescalamiento se reflejó en los mercados: el precio del barril de petróleo descendió por debajo de los $100 en las últimas horas, según datos en tiempo real. Sin embargo, expertos consultados por Forbes, advirtieron que el movimiento responde más a factores técnicos —como la acumulación de inventarios— que a una confianza real en un acuerdo. «El mercado está reaccionando a rumores, no a hechos», señalaron.

Mientras, en el Congreso de EE.UU., legisladores de ambos partidos han instado a la administración a «evitar falsas expectativas». La senadora Elizabeth Warren (demócrata) y el representante Mike Pompeo (exsecretario de Estado) han coincidido en que cualquier entendimiento debe incluir garantías verificables para evitar un nuevo ciclo de sanciones o acciones militares.
¿Qué queda por definir?
Según los detalles filtrados en las últimas 72 horas, los puntos más delicados incluyen:
- Salvaguardas marítimas: Mecanismos para monitorear el tráfico en el Estrecho de Ormuz, evitando que actores no estatales —como milicias respaldadas por Irán o grupos vinculados a Teherán— obstaculicen la navegación.
- Alivio de sanciones: EE.UU. Ha condicionado cualquier concesión a avances en el programa nuclear iraní, un tema que Irán rechaza negociar por separado.
- Plazos y penalizaciones: Cómo se manejarán los incumplimientos, un aspecto que ha generado desconfianza en ambas partes tras experiencias previas como el acuerdo nuclear de 2015.
Mientras las negociaciones continúan en un canal diplomático no divulgado, fuentes cercanas al proceso indicaron que las partes podrían anunciar un «marco de entendimiento» en las próximas 48 horas, aunque sin detalles operativos. Lo cierto es que, por ahora, la prudencia predomina sobre el optimismo.
Este desarrollo ocurre en un contexto regional marcado por la escalada de violencia en Gaza y los ataques recientes contra buques en el Golfo de Omán, que han reavivado los temores sobre una posible guerra indirecta entre Irán y Occidente.
