Moscú sufre el mayor ataque de drones ucranianos del año: al menos tres muertos y decenas de heridos en un operativo sin precedentes
Moscú vivió este lunes una de las jornadas más intensas del conflicto en Ucrania, tras ser blanco del mayor ataque con drones ucranianos registrado hasta la fecha. Según fuentes verificadas, el operativo dejó al menos tres personas fallecidas y entre doce y quince heridos, según los datos más recientes. Las autoridades rusas describieron la ofensiva como un intento de «desestabilizar» la capital, mientras Kiev insistió en que se trata de una respuesta a la escalada bélica.
Un operativo de envergadura sin precedentes
El ataque, considerado por analistas como el más devastador lanzado contra objetivos en territorio ruso desde el inicio de la guerra, se desarrolló con una coordinación que sorprendió a las defensas aéreas de Moscú. Los drones, según reportes, impactaron en zonas estratégicas, incluyendo áreas residenciales y puntos de infraestructura crítica. Testigos en redes sociales compartieron imágenes de columnas de humo y daños materiales en varios distritos de la ciudad.
El gobierno ucraniano, a través de declaraciones oficiales, afirmó que este operativo marca un punto de inflexión en la estrategia militar, con el objetivo de enviar un mensaje claro: «Moscú ya no podrá dormir tranquila», según fuentes cercanas a las decisiones estratégicas de Kiev. La frase, aunque no fue atribuida directamente a un funcionario, refleja el tono de determinación con el que las autoridades ucranianas justifican la ofensiva.
Reacciones en cadena: desde el Kremlin hasta las calles
Las autoridades rusas calificaron el ataque como un acto de «terrorismo» y prometieron una respuesta «proporcional y contundente». El presidente Vladimir Putin, en una reunión de emergencia con su equipo de seguridad, ordenó reforzar las medidas de protección civil y revisar los protocolos de defensa antiaérea. Mientras tanto, en las calles de Moscú, la población mostró preocupación, aunque sin registrar pánico masivo. Algunos vecinos reportaron cortes de energía en sectores afectados, aunque las autoridades no confirmaron oficialmente interrupciones generalizadas.
En el plano internacional, la Unión Europea y varios países aliados de Ucrania expresaron su preocupación por la escalada, instando a ambas partes a retomar las negociaciones de paz. Sin embargo, hasta el momento no hay señales de que el operativo haya abierto una ventana para diálogos.
¿Qué sigue? El conflicto entra en una nueva fase de tensiones
Mientras las autoridades rusas investigan los daños y analizan las vulnerabilidades expuestas durante el ataque, Ucrania mantiene su ofensiva. En las últimas horas, fuentes militares ucranianas confirmaron que se preparan nuevos operativos contra objetivos en territorio ruso, aunque sin detallar plazos o métodos. Lo que sí quedó claro es que el conflicto, lejos de apagarse, entra en una fase de mayor intensidad, con ambos bandos apostando por estrategias que combinan tecnología de precisión y tácticas de desgaste.
Para Moscú, este lunes quedará grabado como un día en el que la guerra llegó más cerca de lo habitual. Para Kiev, como un recordatorio de que, pese a los desafíos, su capacidad de respuesta sigue intacta.
