Farmacias instan a vacunarse antes del regreso a clases por riesgo de transmisión de gripe
Con el inicio del nuevo año escolar en Australia, las farmacias están haciendo un llamado urgente a la población para que se vacune contra la gripe lo antes posible. Expertos en salud advierten que el regreso de los niños a las aulas podría acelerar la propagación del virus, especialmente en un contexto donde ya se registran casos de gripe, COVID-19 y virus sincitial respiratorio (VSR) en varias regiones del país.

Según el Pharmacy Guild of Australia, la combinación de bajas temperaturas y la interacción en espacios cerrados —como las escuelas— crea un escenario ideal para la transmisión de enfermedades respiratorias. «El regreso a clases es un momento crítico. Los niños son vectores importantes de contagio, y si no están protegidos, pueden llevar el virus a sus hogares, afectando a grupos vulnerables como adultos mayores o personas con condiciones crónicas», señaló un portavoz de la organización.
En Queensland, autoridades sanitarias ya han reportado un aumento en los casos de gripe en las últimas semanas, coincidiendo con el inicio del otoño. Aunque la campaña de vacunación contra la influenza comenzó oficialmente en abril, los datos preliminares sugieren que la cobertura aún es insuficiente, especialmente en niños y adolescentes.
Médicos piden mayor compromiso político
El llamado de las farmacias se suma a las voces de médicos y asociaciones profesionales que han expresado preocupación por la falta de medidas proactivas por parte de las autoridades. En un reciente debate en el Parlamento de Queensland, representantes del Royal Australian College of General Practitioners (RACGP) instaron al gobierno a intensificar las campañas de concienciación y facilitar el acceso a las vacunas.
«Los médicos de cabecera estamos viendo un aumento en las consultas por síntomas gripales, pero la respuesta de la población sigue siendo lenta. Necesitamos que las autoridades den el ejemplo y promuevan la vacunación de manera más visible», declaró un miembro del RACGP durante una sesión parlamentaria.
Sin embargo, el llamado no ha sido atendido por todos los líderes. El primer ministro de Queensland, Steven Miles, ha generado polémica al rechazar públicamente vacunarse en un evento público, argumentando que prefiere «dejar las dosis disponibles para quienes más las necesitan». Médicos y expertos en salud pública han criticado esta postura, señalando que la vacunación de figuras públicas es clave para fomentar la confianza en la inmunización.
«Cuando los líderes se vacunan, envían un mensaje claro: estas vacunas son seguras y necesarias. No se trata solo de protegerse a uno mismo, sino de proteger a la comunidad», explicó un especialista en enfermedades infecciosas.
¿Quiénes deben vacunarse?
Las autoridades sanitarias recomiendan la vacuna contra la gripe para todos los mayores de seis meses, con especial énfasis en los siguientes grupos:
- Niños entre 6 meses y 5 años.
- Adultos mayores de 65 años.
- Personas con enfermedades crónicas (diabetes, asma, cardiopatías, etc.).
- Mujeres embarazadas.
- Trabajadores de la salud y cuidadores.
La vacuna contra la gripe está disponible de forma gratuita para estos grupos en centros de salud y farmacias participantes. Para el resto de la población, el costo varía entre 20 y 30 dólares australianos, aunque algunas aseguradoras cubren el gasto.
Preparación para un invierno con múltiples virus
Además de la gripe, las autoridades sanitarias de Canberra han alertado sobre la circulación simultánea de COVID-19 y VSR, un virus que puede causar complicaciones graves en bebés y adultos mayores. «Este invierno podría ser particularmente desafiante debido a la combinación de estos tres virus. La vacunación es la herramienta más efectiva que tenemos para reducir hospitalizaciones y muertes», indicó un portavoz del ACT Health.
Los expertos también recomiendan mantener medidas básicas de higiene, como el lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas en espacios concurridos y la ventilación de ambientes cerrados, para reducir el riesgo de contagio.
Con el invierno australiano a la vuelta de la esquina, las farmacias y médicos insisten en que la prevención debe comenzar ahora. «No esperen a que los casos aumenten. La vacuna tarda unas dos semanas en hacer efecto, así que cuanto antes se vacunen, mejor estarán protegidos», concluyó el portavoz del Pharmacy Guild of Australia.
Para más información sobre cómo y dónde vacunarse, visite el sitio web del Departamento de Salud de Queensland.
