Un estudio reciente sugiere que las personas zurdas podrían tener una ventaja psicológica en la competencia. Investigadores de la Universidad de Chieti-Pescara, en Italia, realizaron un estudio que incluyó una encuesta en línea a más de 1.100 personas para medir su lateralidad y rasgos de personalidad.
Para comparar grupos bien definidos, seleccionaron a 483 personas predominantemente diestras y 50 zurdas, excluyendo a aquellos con preferencias mixtas o débiles. Posteriormente, 24 zurdos y 24 diestros participaron en una prueba motora conocida como el “9-Hole Peg Test”, que consiste en colocar pequeñas clavijas en agujeros lo más rápido posible con una mano.
Los resultados de la prueba motora no mostraron diferencias significativas en la habilidad motora entre los dos grupos. Esto indica que la ventaja competitiva de los zurdos no se debe a una mayor destreza física, sino a factores psicológicos.
El estudio reveló que las personas zurdas obtuvieron puntajes más altos en la “hipertitulación competitiva”, un rasgo que describe un fuerte deseo de ganar y superar a los demás. También fueron menos propensas a evitar situaciones competitivas debido al nerviosismo o la ansiedad por el rendimiento.
Los investigadores sugieren que estos hallazgos respaldan la teoría de las estrategias evolutivamente estables (EEE). Según esta teoría, la diestrezza podría ser ventajosa en grupos grandes donde la cooperación es importante, mientras que la zurdera podría ofrecer una ventaja en duelos directos. Esto se observa en deportes como el boxeo, el tenis y el ping-pong, donde los jugadores zurdos pueden sorprender a sus oponentes con ángulos y movimientos inesperados.

Si bien ser zurdo no garantiza un mejor desempeño deportivo o profesional, la investigación sugiere que puede existir un perfil mental que incline a las personas zurdas a participar en la competencia con menos temor al fracaso. En un mundo diseñado principalmente para diestros, esta minoría del 10% podría poseer una inesperada ventaja psicológica.
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