El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió este viernes en un momento crítico, tras la acción militar de Estados Unidos en Venezuela el pasado 3 de enero, según declaraciones de António Guterres transmitidas por la Subsecretaria General para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo.
Si bien los detalles de la operación, que se desarrolló en Caracas y los estados del norte de Miranda, Aragua y La Guaira, han sido ampliamente difundidos, el alcance de las bajas sigue sin estar claro. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el sábado un “ataque a gran escala” y la detención de su homólogo venezolano, afirmando posteriormente que Estados Unidos “administrará el país” hasta que se asegure una transición.
Venezuela ha calificado la operación como una agresión militar flagrante y una violación de la Carta de las Naciones Unidas, lo que representa una amenaza para la paz y la seguridad internacionales y regionales.
El presidente Maduro se encuentra detenido en Nueva York y comparecerá ante un tribunal el lunes, a pocos kilómetros al sur de la sede de la ONU en Manhattan, acusado por las autoridades estadounidenses, junto con su esposa Cilia Flores, de delitos graves relacionados con drogas y armas.
El futuro de Venezuela en juego
“Lo que es menos cierto es el futuro inmediato de Venezuela”, advirtió el Secretario General, quien alertó sobre el riesgo de una “profundización de la inestabilidad, repercusiones regionales y un precedente peligroso para las relaciones entre los Estados”. Subrayó que el respeto al derecho internacional debe ser el principio rector, expresando su preocupación por el hecho de que las normas que rigen el uso de la fuerza “no se hayan respetado” en la acción militar del 3 de enero.
Recordó que la Carta de la ONU prohíbe explícitamente la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. “El mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales depende del compromiso continuo de todos los Estados miembros de adherirse a todas las disposiciones de la Carta”, enfatizó.
Llamamiento al diálogo inclusivo y democrático
El jefe de la ONU reconoció que Venezuela ha soportado décadas de inestabilidad interna y agitación social y económica, con una democracia socavada y millones de personas obligadas a huir. Si bien describió la situación actual como crítica, señaló que aún es posible evitar una “conflagración más amplia y destructiva”.
Hizo un llamamiento a todos los actores venezolanos para que participen en un diálogo inclusivo que permita a todos los sectores de la sociedad determinar su futuro, basado en el respeto a los derechos humanos, el estado de derecho y la voluntad soberana del pueblo.
Aferrarse a los principios
“En situaciones tan confusas y complejas como la que enfrentamos ahora, es importante aferrarse a los principios”, dijo el Secretario General, subrayando el respeto a la Carta de la ONU, la soberanía, la independencia política y la integridad territorial, y la prohibición del uso de la fuerza. “El poder de la ley debe prevalecer”, afirmó, destacando que el derecho internacional proporciona herramientas para abordar cuestiones que van desde las preocupaciones sobre los derechos humanos hasta el tráfico ilícito y las disputas por los recursos, y que este es “el camino que debemos tomar”.
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