Un importante proyecto de transformación está en marcha en el sur de Irlanda, donde el conocido restaurante The Viaduct Inn, ubicado en la N71 cerca de Cork, pasará a funcionar como un moderno centro de transporte y servicios para viajeros entre el oeste del condado y Dublín.
Según informaron medios locales, la adquisición del emblemático edificio de ladrillo rojo fue realizada por Dave Long Coach Travel Ltd., empresa vinculada al empresario Damien Long, quien también controla las compañías de transporte West Cork Connect, Kinsale Connect y TravelMaster.
La inversión, descrita como multimillonaria, tiene como objetivo convertir las instalaciones —de casi 7.000 pies cuadrados (646 m²) situadas sobre un terreno de 2,84 acres (1,1 hectáreas) con más de 110 metros de fachada en la N71— en un “hub” integral de movilidad que incluirá servicios de aparcamiento y trasbordo, conexión directa con Dublín y facilidades para usuarios.
Entre las novedades anunciadas se destaca la puesta en marcha de un servicio diario de autobuses entre Cork y Dublín, con salidas cada 30 minutos desde el nuevo complejo, pensado para aliviar la congestión urbana y reducir la necesidad de desplazarse al centro de la ciudad para tomar transporte interurbano.
Damien Long destacó el valor simbólico del lugar, afirmando que el viaducto representa para él la puerta de entrada al oeste de Cork y que su visión siempre ha sido convertir ese punto de paso en un espacio funcional, seguro, bien iluminado y accesible en todo momento.
El proyecto prevé la generación de más de 50 puestos de trabajo directos, además de un número significativo de empleos indirectos vinculados a las actividades comerciales y operativas del nuevo centro, que combinará funciones de transporte, hostelería y atención al usuario.
Aunque el inmueble fue inicialmente tasado en 1,6 millones de euros, se indicó que la operación de compra se cerró por un importe superior a los 2 millones, tras haber estado en el mercado durante casi cuatro años desde su adquisición por parte de Cliste Hospitality.
Con esta iniciativa, se busca ofrecer una alternativa cómoda y eficiente para residentes de zonas como Wilton y Bishopstown, así como para quienes realizan el trayecto frecuente entre el oeste de Cork y la capital irlandesa, evitando así la necesidad de atravesar el núcleo urbano para acceder a los servicios de autobuses hacia Dublín.
