Una niña de seis años fue rescatada con vida el sábado 29 de agosto de 2026 en Timure, Nepal, tras permanecer casi 60 horas atrapada bajo los escombros provocados por una devastadora riada. El hallazgo ocurre mientras el balance total de víctimas mortales supera los 680 fallecidos entre Nepal y el Tíbet.
El rescate de la menor, identificada por la Fuerza de Policía Armada de Nepal como Manisha Magar, se produjo en medio de operaciones de búsqueda cada vez más complejas. Los equipos de emergencia tuvieron que abrirse paso de forma manual entre enormes acumulaciones de piedras, maderas, planchas metálicas y fragmentos de viviendas arrasadas por la crecida de los ríos.
Operativo contrarreloj y el rescate en Timure
Las labores en el distrito de Rasuwa y la localidad de Timure, situada cerca de la frontera con China, requirieron un esfuerzo físico extremo por parte de los rescatistas. La corriente había sepultado la zona con capas de lodo y rocas a lo largo de los corredores fluviales de los ríos Bhotekoshi y Trishuli.
En las primeras imágenes difundidas por los servicios de emergencia, la menor aparecía con el cuerpo inerte y aparentemente inconsciente. No obstante, tras recibir la atención médica inicial de los equipos de emergencia en un puesto de seguridad próximo, las transmisiones posteriores confirmaron que ya se encontraba consciente, abrigada y recibiendo alimento.
Cifras oficiales de víctimas y miles de desaparecidos
Mientras el rescate de la niña supuso un rayo de esperanza, la magnitud general de la catástrofe continúa agravándose. El balance provisional de la cuenca del Bhote Koshi sitúa el número total de fallecidos en 682 personas, de las cuales 675 corresponden a territorio nepalí y siete a la región autónoma del Tíbet en China.

En paralelo, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) mantiene un registro de 2,418 personas desaparecidas o incomunicadas en Nepal, cifra que incluye a 589 ciudadanos extranjeros y a 933 trabajadores adscritos a proyectos hidroeléctricos de la zona afectada. Por su parte, las autoridades chinas informaron de otros 554 desaparecidos en su lado de la frontera.
Desafíos logísticos ante el compactamiento del lodo
El paso de los días ha endurecido las condiciones sobre el terreno. Las capas de barro, roca y restos de construcciones arrastradas por el agua comienzan a secarse y compactarse, lo que obliga a los equipos de rescate a retirar el material de forma sumamente lenta y reduce progresivamente la probabilidad de hallar a más sobrevivientes.

Miles de efectivos del Ejército, la policía nacional y la Fuerza de Policía Armada permanecen desplegados en las áreas críticas. Debido a la destrucción de carreteras y puentes en los corredores fluviales, los helicópteros continúan siendo indispensables para abastecer y acceder a las comunidades que continúan incomunicadas.
Gestión de cuerpos no identificados y saturación de morgues
Más sobre esto