Home EntretenimientoVivienne Westwood Otoño 2026: Homenaje y Nueva Era

Vivienne Westwood Otoño 2026: Homenaje y Nueva Era

by Editora de Entretenimiento

La colección de otoño 2026 de Vivienne Westwood, la número 21 bajo la dirección de Andreas Kronthaler tras el fallecimiento de su esposa, fue una mezcla de continuidad, duelo y juego, con un toque erótico característico del diseñador. Un detalle curioso: los caramelos que portaban las modelos en la pasarela eran una referencia juguetona a la lencería, como admitió Kronthaler antes de saludar a Chappell Roan.

Inspirándose en la memoria, el cine, el vestuario y el deseo, Kronthaler creó una colección de otoño que buscaba ser íntima y anárquica a la vez, tomando como musas a tres figuras clave.

La primera fue la legendaria actriz austriaca Romy Schneider, cuyo rostro y espíritu audaz se reflejaron en el maquillaje brillante de las modelos y en la gama emocional de la colección. “Era una actriz increíble, muy poderosa. No tenía miedo. Siempre se arriesgaba en la vida”, comentó Kronthaler. Esta inclinación por el riesgo se manifestó en vestidos con costuras abiertas y drapeados impredecibles.

El diseñador también rindió homenaje a Danilo Donati, el diseñador de vestuario italiano detrás de “Los cuentos de Canterbury” de Pasolini. La influencia de Donati se hizo evidente en un look nupcial crudo e improvisado: telas envueltas y dejadas colgando en tiras sin rematar, combinado con un elaborado tocado que evocaba un mundo antiguo reimaginado a través del punk y el romanticismo.

La modelo que cerró el desfile se llamaba Vivienne, un nombre elegido por su madre en honor a la diseñadora. Kronthaler expresó su cariño por este significativo momento.

Finalmente, la “búsqueda de una existencia sensata con un toque de humor” de Geoffrey Chaucer se tradujo en una mezcla de blazers universitarios, chaquetas de cena, abrigos y rayas, todos ligeramente descentrados y poco pulidos.

leer más  Warhammer 40K: Cosplay de Hermana de Batalla

La banda sonora, con temas de Boy George y Kinky Roland, convirtió el desfile en una carta de amor y, al mismo tiempo, en un intento de seguir adelante.

“El mundo está en un momento extraño. Es un momento terrible para tantas cosas y para tanta gente. Pero no se puede parar. He perdido algo en mi vida que es imposible olvidar. Sin embargo, estoy intentando seguir adelante, aprender a vivir con la pérdida y seguir divirtiéndome. Seguir trabajando, seguir jugando y encontrar placer en las cosas, incluso mientras llevo esta ausencia conmigo”, concluyó Kronthaler.

You may also like

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.