El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, ha señalado la necesidad de “preparaciones exhaustivas” ante la posible celebración de una cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder chino, Xi Jinping. Esta declaración se produce en un contexto de tensiones internacionales, incluyendo la guerra en Irán, y parece indicar una ofensiva diplomática por parte de China para asegurar un encuentro productivo.
Wang Yi también ha destacado que este año podría ser un momento clave para las relaciones entre Estados Unidos y China, describiéndolo como un “gran año” para los lazos bilaterales. Esta perspectiva optimista sugiere un deseo de fortalecer la cooperación y abordar los desafíos comunes entre ambas naciones.
La preparación de la posible cumbre se da en un momento delicado, con la guerra en Irán como un factor de incertidumbre adicional. China busca asegurar que el encuentro, de concretarse, se lleve a cabo en condiciones óptimas y con una agenda clara.
