La nueva serie de HBO War muestra la agitada separación de un magnate tecnológico y una actriz, estrenada en Sky Atlantic para explorar las batallas legales más extremas de Londres.
La tensión entre Morgan Henderson y Carla Duval en Londres
El mundo de las rupturas de alto nivel llegó a las pantallas con el estreno de War, una serie creada por George Kay —mentora detrás de producciones como el drama de acción Hijack y la ágil Lupin, según NPR— que sigue el devastador divorcio entre el magnate tecnológico Morgan Henderson y la actriz Carla Duval. Los protagonistas de esta costosa disputa son interpretados por Dominic West y Sienna Miller, quienes encabezan el reparto de esta producción concebida como una antología sobre dos firmas legales enfrentadas sin cuartel, donde cada temporada abordará un caso diferente.

Mientras los tribunales de Londres atraen fortunas internacionales por su reputación de generosidad hacia la parte económicamente más débil, la ficción traslada esa tensión a la pequeña pantalla. El divorcio más sonado de la historia legal británica
, según adelanta uno de los abogados en la trama recogida por NPR, expone cómo el matrimonio se convierte en un terreno de confrontación implacable, desatado después de que Morgan asistiera a una cena donde recibe un premio —específicamente el galardón al Pionero del Año en reconocimiento al éxito de su plataforma de redes sociales—.
Dos firmas legales enfrentadas en Londres
Detrás de cada cónyuge opera una maquinaria legal radicalmente opuesta en estilo y métodos. Por el lado de Morgan se encuentra Cathcarts, un bufete tradicional y establecido de interiores oscuros con paneles de madera noble donde opera el terrorífico y deliciosamente malvado St. John Smallwood, encarnado por Pip Torrens, secundado por Beatrice Ubosi, interpretada por Nina Sosanya.
En la acera de enfrente, Carla confía en Taylor & Byrne, una agencia más joven con paredes de cristal y mobiliario contemporáneo bajo luces fluorescentes, dirigida por el matrimonio formado por Serena y Nick Byrne, papeles a cargo de Phoebe Fox y James McArdle. Lejos de buscar un acuerdo pacífico, los letrados ven en el enfrentamiento una obligación y un placer enfocado en la destrucción total del bando contrario.
Si juegan sucio, seremos total y absolutamente sucios.
Abogada de Cathcarts, a través de The Guardian
Espionaje corporativo y emociones en la trama
A pesar del despliegue de sofisticación y de los elevados honorarios que caracterizan a la élite legal —con tarifas que alcanzan las 1,200 libras por hora para los mejores abogados y hasta 10,000 libras por vista en el caso de los barristers—, la serie también expone las grietas emocionales de los personajes.

La realidad de los divorcios millonarios en Londres
El estreno de la serie coincide con un momento en el que las separaciones prolongadas ocupan titulares tanto en la vida real como en la televisión. Los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas del Reino Unido indican que las parejas divorciadas el año pasado llevaban casadas un promedio de 13 años, la duración más alta desde que se tienen registros en 1963.
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