Parece casi demasiado simple: una planta que conocemos principalmente como guarnición en un sándwich de queso tradicional. Sin embargo, el berro (cresson) está experimentando un gran resurgimiento. En una prestigiosa lista del Instituto de Salud estadounidense CDC, en la que se evaluaron 41 tipos de frutas y verduras, esta hoja picante terminó en la primera posición absoluta.
Una puntuación perfecta
La investigación analizó la ‘densidad de nutrientes’: ¿cuántos nutrientes esenciales obtienes por cada caloría? Si bien las espinacas y la acelga obtuvieron una buena puntuación, el berro fue el único que alcanzó la puntuación máxima de 100 sobre 100.
¿Qué hace que esta planta sea tan especial? Es una bomba de vitaminas compacta. Está repleta de:
- Vitamina K: Crucial para huesos fuertes y una buena coagulación sanguínea.
- Vitamina C y A: Los mejores potenciadores para tu sistema inmunológico y una piel radiante.
- Minerales: Una buena dosis de hierro, calcio y potasio.
- Antioxidantes: Los protectores de tus células que combaten el envejecimiento.
En resumen: un pequeño puñado de berro le hace más bien a tu cuerpo que un plato entero de muchas otras verduras.
Cómo comerlo (¡deliciosamente!)
Mucha gente ignora el berro porque no sabe muy bien cómo usarlo. Es una pena, porque su sabor es deliciosamente picante y fresco, un poco como la rúcula o el rábano. Para aprovechar al máximo los nutrientes, es mejor comerlo crudo. Cocinar destruye parte de las vitaminas.
Así incorporas esta superverdura sin esfuerzo en tu menú:
- El batido energético: Añade un puñado de berro a tu pera, pepino y limón en la licuadora. Le da un toque refrescante.
- El almuerzo elegante: Unta una rebanada de pan con hummus o queso de cabra y coloca encima una generosa porción de berro.
- El toque final: Decora tu sopa de calabaza o patata justo antes de servir con berro. No solo se ve precioso, sino que también añade un bocado delicioso.
- En la tortilla: Remueve el berro en el huevo en el último momento, para que quede crujiente.
Intenta consumir una taza de berro tres o cuatro veces por semana para obtener un efecto notable.
Una pequeña advertencia
¿Es todo positivo? Casi. Hay un grupo que debe tener cuidado: las personas que toman anticoagulantes. Debido a que el berro es rico en vitamina K (que promueve la coagulación), puede afectar la acción de los medicamentos. Consulta a tu médico en ese caso.
La variedad es clave
Aunque el berro es el claro ganador, esto no significa que puedas ignorar el resto. La salud reside en la mezcla. Sigue variando con espinacas, col rizada y otras verduras de hoja verde. Pero la próxima vez que estés en el supermercado, no pases de largo el envase de berro, sino que añádelo a tu cesta como lo primero.
