Tras un cambio de propiedad, la cadena de cafés estadounidense Philz Coffee estuvo en riesgo de perder su imagen como empresa amigable con la comunidad LGBTQIA+. Según informaron medios locales, los nuevos dueños, una firma de capital privado llamada Freeman Spogli & Co., habían adquirido las aproximadamente 80 sucursales de la compañía en California y Chicago por 145 millones de dólares, con la intención de expandir significativamente el negocio.
Sin embargo, tras reportes de que se habían retirado las banderas del arcoíris de sus establecimientos, surgió una fuerte reacción tanto de empleados como de clientes. Una petición en línea logró reunir suficiente apoyo para revertir la decisión, permitiendo que las banderas vuelvan a ondear en los locales de Philz Coffee.
La cadena, fundada en 2003 en el área de la Bahía de San Francisco, había mantenido desde su inception una reputación de inclusión y diversidad, reforzada por la presencia visible de las banderas del orgullo en todas sus tiendas, además de sus innovadoras mezclas de café.
El episodio destaca cómo las presiones sociales y la movilización de la comunidad pueden influir en las decisiones corporativas, incluso tras cambios en la propiedad y en medio de un entorno político polarizado en torno a temas de identidad y expresión.
