¿Por qué no han desaparecido los zurdos? La ciencia analiza la ventaja del «efecto sorpresa» y los riesgos anatómicos
La predominancia de las personas diestras en la población mundial ha sido durante mucho tiempo un enigma biológico y evolutivo. Mientras que la gran mayoría de la humanidad utiliza la mano derecha, un grupo reducido de zurdos persiste. Recientemente, investigadores de las universidades de Lund, en Suecia, y de Chester, en el Reino Unido, han propuesto una revisión de la llamada hipótesis del combate
para explicar esta distribución.
La hipótesis del combate y la ventaja de la rareza
La teoría original sugería que los zurdos se han mantenido en la población debido a una ventaja estratégica en situaciones de confrontación. En las sociedades prehistóricas, donde la mayoría eran diestros, el hecho de ser zurdo proporcionaba un elemento de sorpresa, ya que los adversarios no estaban habituados a luchar contra alguien con esa lateralidad. Este beneficio en el combate habría favorecido la supervivencia y la reproducción de los zurdos, permitiendo que el rasgo perdurara a través de las generaciones.

Sin embargo, esta primera versión de la teoría planteaba que, para compensar el éxito en el combate, el hecho de ser zurdo debía estar asociado a alguna desventaja en la salud. No obstante, estudios modernos han descartado esta premisa, al demostrar que los zurdos no presentan problemas de salud significativamente más graves que los diestros.
El factor anatómico: el corazón como punto vulnerable
Para resolver las inconsistencias de la teoría inicial, el grupo de científicos publicó un estudio en la revista Symmetry donde introducen un factor anatómico crítico: la ubicación del corazón.

Según la investigación, aproximadamente tres cuartas partes del corazón humano se encuentran en la mitad izquierda del pecho. En un enfrentamiento con armas blancas, esta disposición anatómica convierte al lado izquierdo en la zona más vulnerable a golpes mortales. La teoría sostiene que:
- Los zurdos, al sostener el arma con la mano izquierda, tienden a exponer su lado izquierdo (y, por ende, su corazón) hacia el adversario.
- Los diestros, al utilizar la mano derecha, orientan su lado derecho hacia el enemigo, protegiendo la zona donde se ubica el corazón.
Además, los investigadores señalan que un diestro puede utilizar su brazo izquierdo libre para desviar o bloquear ataques, lo que habría incrementado sus probabilidades de supervivencia en combates violentos.
Este análisis sugiere que la predominancia de los diestros no se debe necesariamente a una superioridad cognitiva, sino a una ventaja de supervivencia basada en la protección de un órgano vital durante los conflictos físicos de nuestros ancestros.
