Un hombre de origen tamayo de 28 años, domiciliado en Zurich, ha sido condenado por acosar a su ex pareja con un alarmante volumen de comunicaciones digitales. Durante un periodo de 16 meses, le envió exactamente 65’893 mensajes, incluyendo amenazas de violencia física, y le realizó 28’159 llamadas telefónicas, lo que equivale a casi 60 llamadas diarias.
Entre los mensajes, muchos contenían expresiones como «Si no me tienes, morirás», junto con amenazas explícitas de «poñalarla» si no retomaban la relación. Algunos iban acompañados de emojis de cuchillos o hachas, y otros incluían videos o imágenes de muñecas tailladas.
Además, el condenado creó cuentas falsas en TikTok donde se hacía pasar por su víctima para publicar contenido difamatorio, una forma de usurpación de identidad que agravó el caso.
El tribunal de distrito de Zurich lo declaró culpable de coacción, amenaza, usurpación de identidad y otros delitos relacionados con el acoso. Le impuso una pena de 9 meses de prisión y 50 días multa a 10 francos suizos por día, ambas suspensas bajo prueba durante un periodo probatorio.
Asimismo, se le prohibió cualquier contacto con la víctima o acercarse a ella durante cinco años. Aunque el Ministerio Público había solicitado una pena más severa —11 meses de prisión suspendida, 30 días multa a 30 francos y su expulsión de Suiza—, el juez decidió no ordenar su deportación, al considerar que no existe riesgo de reincidencia.
Su posible retorno a Sri Lanka dependerá ahora del resultado de un recurso pendiente en su solicitud de asilo en el país.
