El cáncer sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el mundo, incluyendo Hong Kong, donde representó el 30% de todas las defunciones relacionadas con enfermedades en 2025. Si bien la quimioterapia continúa siendo un tratamiento fundamental, sus efectos secundarios y el riesgo de recaída plantean desafíos significativos para los pacientes. En los últimos años, la terapia con células T con receptor quimérico de antígeno (CAR-T) ha surgido como una opción innovadora que integra inmunología, terapia celular y tecnología genética, pero su eficacia se ve limitada en tumores sólidos, conlleva el riesgo de respuestas inmunitarias excesivas y puede costar varios millones de dólares de Hong Kong por tratamiento.
La terapia con células dendríticas (DC) consiste en separar monocitos de la sangre del paciente, cultivarlos in vitro con antígenos tumorales para generar células dendríticas maduras y reintroducirlos en el organismo para estimular el sistema inmunitario a atacar las células cancerosas. Aunque la terapia DC presenta efectos secundarios más leves, sus resultados clínicos varían y el proceso de fabricación es laborioso y costoso. Para abordar estas limitaciones, el equipo liderado por el Profesor Yung Kin-lam, Catedrático de Biología y Neurociencia en el Departamento de Ciencia y Estudios Ambientales y Vicepresidente Asociado (Transferencia de Conocimiento y Sostenibilidad) de EdUHK, ha desarrollado una nanomatriz de sílice natural, no tóxica y altamente biocompatible. Este material promueve de manera segura y eficiente la maduración de las células DC, mejora notablemente el reconocimiento y la capacidad de las células T para destruir las células cancerosas, y ayuda a superar el «camuflaje» tumoral para mejorar la precisión del tratamiento. Estudios en animales también demuestran que la nueva tecnología puede inhibir eficazmente el crecimiento tumoral, prolongar la memoria inmunológica y fortalecer la durabilidad de la respuesta antitumoral.
El estudio, liderado por EdUHK, cuenta con la colaboración de The Chinese University of Hong Kong, Hong Kong Baptist University y Jinan University. Todo el proceso de cultivo de células DC se lleva a cabo ex vivo, sin depender del estado inmunitario del paciente, lo que garantiza resultados terapéuticos más consistentes. Este enfoque es especialmente adecuado para pacientes con inmunidad comprometida después de la quimioterapia. La plataforma ha sido diseñada teniendo en cuenta la estandarización y la fabricación a gran escala, lo que ayudará a reducir los costos de producción y acelerar la traslación clínica.
El Profesor Yung señaló que el nuevo material tiene el potencial de extenderse más allá del tratamiento del cáncer. Explicó: «En la nanomatriz de sílice, las células dendríticas adoptan una morfología distintiva en forma de Z que aumenta su área de contacto superficial, lo que permite una transmisión más efectiva de señales biofísicas y las diferencia de las células DC cultivadas convencionalmente. Al aprovechar las señales biofísicas en lugar de manipulaciones de alto riesgo, nuestro trabajo ofrece un camino más seguro y escalable para las vacunas DC. En el futuro, exploraremos el potencial de estas nuevas células dendríticas en el lupus eritematoso sistémico y la esclerosis múltiple, con el objetivo de abrir nuevas vías para las terapias inmunomoduladoras.»
El equipo de investigación planea colaborar con hospitales y laboratorios en Hong Kong y China continental para acelerar aún más los protocolos de cultivo celular, evaluar la eficacia terapéutica y avanzar en la investigación clínica.
