Milford, Maine – Erika McLaughlin, residente de Virginia Occidental, está devastada tras la muerte de su hija de un año, Eleanora Ray McLaughlin, quien fue encontrada sin respuesta en la localidad de Milford el domingo por la mañana. El esposo separado de McLaughlin, con quien no vive, se encargaba de la crianza de Eleanora y de sus hermanos mellizos, un niño de dos años y otra niña de un año, en Maine.
Según relató McLaughlin a las autoridades, le informaron que su hija fue hallada en su cama cubierta de orina. La madre también reveló que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Maine había realizado múltiples investigaciones previas relacionadas con sus hijos. La más reciente, específicamente sobre las mellizas de un año, se cerró el 22 de diciembre, apenas una semana antes del fallecimiento de Eleanora, ocurrido el 28 de diciembre.
Tras la muerte de Eleanora, los otros dos hijos de la pareja fueron puestos bajo custodia estatal, según informó McLaughlin.
Con el corazón roto, McLaughlin describió a su hija como una niña “regordeta y adorable”, una compañera inseparable de su hermano mayor. Su esposo fue quien le comunicó la trágica noticia. “Solo quería saber la verdad”, expresó McLaughlin, admitiendo que aún alberga dudas sobre si realmente se le contó todo lo sucedido.
La oficina del médico forense estatal indicó que los resultados de la autopsia tardarán entre seis y ocho semanas en estar disponibles. De acuerdo con la ley del estado de Maine, cualquier fallecimiento de un niño menor de tres años debe ser investigado por la Policía Estatal.
