El sistema de alerta temprana de impactos de objetos celestes Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System (ATLAS) detectó con éxito un objeto que atravesaba el Sistema Solar el 1 de julio pasado. Posteriormente, se confirmó que el objeto era un cometa debido a su comportamiento característico, y, sorprendentemente, se confirmó que provenía de fuera del Sistema Solar. Este cometa fue nombrado 3I/ATLAS.
Se estima que este objeto es más antiguo que el Sol y los planetas de nuestro sistema solar.
Según información publicada en IFL Science, los científicos estiman que este cuerpo celeste ha viajado durante miles de millones de años antes de pasar por nuestra región del Sistema Solar. A través de telescopios espaciales, los investigadores aprovecharon esta rara oportunidad para estudiar un objeto interestelar de otra galaxia. Su punto más cercano a la Tierra ocurrió el 19 de diciembre de 2025, aunque el tiempo de observación fue limitado.
Descubrimiento de Moléculas Importantes
Durante esta breve observación, los científicos descubrieron que el cometa contiene moléculas esenciales para la vida, como el metanol (CH₃OH) y el cianuro de hidrógeno (HCN). Estas moléculas no son una señal de vida en el cometa, pero se consideran “bloques de construcción” importantes para la formación de moléculas complejas como aminoácidos, azúcares y precursores del ADN/ARN.
Se encontró metanol en 3I/ATLAS en una cantidad significativamente alta, alrededor del 8% del vapor del cometa, en comparación con un promedio del 2% en los cometas del Sistema Solar. La producción de metanol también aumentó drásticamente a medida que el cometa se acercaba a la zona de sublimación del agua.
Una Pista Temprana de la Vida en el Universo
La presencia de moléculas orgánicas y hielo de agua en 3I/ATLAS es intrigante, ya que apoya la hipótesis de que asteroides y cometas podrían haber sembrado la Tierra primitiva con materiales esenciales para la vida. Aunque se necesita más investigación, especialmente en futuras visitas interestelares, este hallazgo representa una de las primeras indicaciones de que los bloques de construcción de la vida están dispersos por la galaxia.
La profesora asociada Michele Bannister de la Universidad de Canterbury explicó que el cometa es como una postal del pasado, que ofrece pistas sobre estrellas que podrían ya no existir.
“Este cometa es como una postal del pasado, que nos da pistas sobre estrellas que quizás ya no estén. Solo tenemos unos pocos cientos de días para interpretar lo que dice”, afirmó Bannister, citada por la misma fuente. (IFLScience/Z-10)
