La protesta del personal sanitario a Nápoles se intensifica con la convocatoria de una sentada y la movilización activada por el sindicato Ugl. En el centro de las reivindicaciones de los profesionales, que incluyen conductores de ambulancias y enfermeros adscritos al 118 a través de un contrato con una empresa privada, se encuentra la cuestión irresuelta de la adecuación de su contrato laboral, por la cual se ha mantenido un enfrentamiento con los directivos de la ASL partenopea desde el mes de noviembre.
“Debemos devolver la dignidad a los trabajadores que garantizan la asistencia sanitaria, especialmente en situaciones de emergencia”, afirma Ciro Buonomo, secretario regional de Ugl de la Federación de Higiene Ambiental, explicando que se trata de “profesionales con título universitario que corren los mismos riesgos asociados a la profesión que sus compañeros contratados por la ASL, pero trabajan con los contratos utilizados para los trabajadores destinados a la limpieza”. En la práctica, una parte de las enfermeras y los conductores de ambulancias del 118, que de hecho son empleados directos de Heart Life Croce Amica srl, una empresa privada utilizada por la ASL pública, trabajan “con un salario inadecuado y conforme a las tablas del Contrato Colectivo Nacional de Trabajadores Multiservicios, y se trata de operadores con más de cuatro años de servicio”, añade Buonomo.
LA PROTESTA
“El procedimiento de enfriamiento que hemos activado, según lo previsto por la ley, se ha llevado a cabo solicitando una reunión con la empresa Heart Life y con la dirección de la ASL Napoli 1, pero no se ha resuelto nada”, explica Buonomo, “por lo que, a partir de ahora, la segunda fase del procedimiento prevé la solicitud de una reunión en la Prefectura de Nápoles”. Las críticas planteadas por los trabajadores se refieren tanto a los profesionales con contrato de subcontratación adscritos al 118 como al servicio de diálisis, quienes hoy se definen como “exasperados” por cómo “se han ignorado sus peticiones”.
El enfrentamiento de los operadores sanitarios, esta vez, no se detendrá y, en caso de que no haya resultados concretos con respecto a la reunión solicitada en la Prefectura, el sindicato ha anunciado una sentada de protesta, programada para el 19 de enero frente a la sede de la dirección de la ASL napolitana en la sede del Frullone. “Protestaremos pacíficamente y con respeto a la ley con dos horas de sentada de 10 a 12 horas frente al Frullone y, posteriormente, proclamaremos una asamblea para defender nuestros derechos”, concluye Luigi Melluso, delegado provincial de Ugl.
