Investigadores han desarrollado unos nuevos materiales basados en proteínas, denominados “bundlemers”, que tienen la capacidad de autoensamblarse. Estos materiales podrían revolucionar la creación de una nueva generación de materiales biológicos con aplicaciones en diversas áreas.
Los bundlemers se forman a partir de proteínas que se diseñan para que se unan entre sí de forma espontánea, creando estructuras complejas y ordenadas. A diferencia de los polímeros tradicionales, que se fabrican a partir de moléculas sintéticas, los bundlemers utilizan bloques de construcción biológicos, lo que los hace potencialmente más biocompatibles y biodegradables.
Esta autoorganización permite crear materiales con propiedades mecánicas y funcionales específicas, adaptadas a diferentes necesidades. Los investigadores creen que los bundlemers podrían utilizarse en la fabricación de andamios para la ingeniería de tejidos, sistemas de administración de fármacos, o incluso en la creación de nuevos tipos de sensores biológicos.
El estudio destaca la versatilidad de estos materiales y su potencial para superar las limitaciones de los materiales convencionales. La capacidad de controlar el proceso de autoensamblaje abre la puerta a la creación de materiales con una precisión y complejidad sin precedentes.
