El juicio contra Meta y YouTube (Google) se inició el lunes en un tribunal civil de Los Ángeles, con la acusación por parte del abogado de la demandante de que las compañías “fabricaron la adicción en cerebros infantiles”, generando dependencia a sus plataformas.
Según el abogado Mark Lanier, el mecanismo observado en Instagram (Meta) y YouTube (Google) no ocurrió “por accidente, sino de forma deliberada”, ya que “la adicción es rentable”.
TikTok y Snapchat, que optaron por llegar a acuerdos confidenciales, no participarán en el juicio, que se espera dure más de un mes y en el que solo Meta y YouTube deberán defenderse.
Está previsto que el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, testifique el 18 de febrero, mientras que el director de Instagram (filial de Meta), Adam Mosseri, lo hará a partir del miércoles.
El resultado de este proceso judicial podría sentar un precedente importante en materia de responsabilidad civil de los operadores de redes sociales, quienes hasta ahora han estado exentos de este tipo de obligaciones. Se anticipa que decenas de casos similares seguirán a este en los próximos meses.
Depresión y ansiedad
Doce jurados, seleccionados el viernes tras una exhaustiva revisión de más de una semana, deberán decidir sobre la demanda presentada por una joven californiana de 20 años. Su caso se consideró lo suficientemente representativo como para establecer un precedente para cientos de demandas similares agrupadas en California.
La joven, usuaria de YouTube desde los seis años y con una cuenta de Instagram a los 11, antes de usar Snapchat y TikTok unos años después, afirma haber desarrollado una fuerte adicción a las redes sociales que la llevó a una espiral de depresión, ansiedad y problemas de autoestima.
En su declaración inicial, Mark Lanier presentó varios documentos internos de Google y Meta que respaldan su argumento sobre la intencionalidad. Uno de ellos, proveniente de una presentación de Google, menciona como objetivo explícito “la adicción de los usuarios”, según destacó el abogado. “Esa es su doctrina”.
También presentó un correo electrónico interno enviado por Mark Zuckerberg, en el que, según Lanier, instaba a sus equipos a revertir la disminución del compromiso de los usuarios más jóvenes en Instagram. Lanier recordó que el modelo de negocio de Meta y Google se basa en gran medida en la publicidad, cuyos precios dependen de la frecuencia, es decir, del tiempo que los usuarios pasan en las plataformas.
El algoritmo en la mira
El debate no se centrará en los videos tóxicos, deprimentes o manipuladores que puedan alojar estas plataformas, ya que la ley estadounidense, en particular la sección 230 de la Communications Decency Act, las exime en gran medida de cualquier responsabilidad por el contenido publicado por terceros.
Para sortear este obstáculo, los demandantes atacan el diseño mismo de las redes sociales, es decir, el algoritmo y las funciones de personalización que fomentan la visualización compulsiva de videos. Los demandantes acusan a este diseño de ser negligente y perjudicial, retomando una estrategia que tuvo éxito contra la industria tabacalera en las décadas de 1990 y 2000.
En Nuevo México, también comenzará esta semana un juicio separado que acusa a Meta de priorizar las ganancias sobre la protección de los menores contra los depredadores sexuales.
Paralelamente al juicio de Los Ángeles, la adicción a las redes sociales es objeto de un procedimiento masivo a nivel nacional, actualmente en investigación ante una jueza federal en Oakland, cerca de San Francisco.
lia avec ats
