Cantina Valentina, el nuevo restaurante de inspiración peruana ubicado dentro del moderno hotel The Hoxton en Exchequer Street, Dublín, ha logrado evitar la trampa en la que suelen caer los restaurantes de hotel: la falta de personalidad. Con una calificación de cuatro estrellas y media, este espacio se presenta como una opción vibrante y auténtica para los amantes de la gastronomía latinoamericana.
El ambiente del restaurante se centra en una barra semicircular revestida con ladrillo y coronada por mármol amarillo, creando un espacio acogedor y a la vez sofisticado. La misma curva se repite en el lado opuesto, albergando una barra de productos frescos. Es el lugar ideal para disfrutar de un cóctel antes de la cena, como un clásico pisco sour (€12) o una refrescante margarita picante (€14).
La experiencia culinaria comienza con unas contundentes chicharrónes (€9), cubos de panceta de cerdo fritos hasta alcanzar una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, aderezados a la perfección y acompañados de una salsa ají de un amarillo pálido que aporta un toque de sabor frutal y picante.
Cantina Valentina se inspira en las picanterías peruanas, lugares informales y familiares donde el sabor es lo más importante. La carta es variada, ofreciendo desde pequeñas porciones y platos crudos hasta brochetas y platos principales más sustanciosos. Los ceviches ocupan un lugar destacado, reflejando la predilección peruana por la acidez y el picante, antes de dar paso a carnes y mariscos a la parrilla, y platos más completos a base de arroz, pato o pescado, como la lubina peruana para dos (€72).
Entre los platos probados, destaca el lomo saltado (€11), una versión refinada del clásico Nikkei, con ternera salteada, aderezada con salsa de soja y vinagre, y acompañada de crujientes patatas fritas. También sobresalen los ceviches, con el de vieiras (€18) despertando el paladar con su combinación de sabores cítricos, salados y picantes, realzados por el crujiente cancha y la frescura de la manzana verde. El ceviche de atún (€19), por su parte, ofrece una experiencia más sutil, con cubos de atún crudo en dashi, aguacate y un toque de aceite ají panca, permitiendo al comensal ajustar la intensidad del sabor con un chorrito de ponzu.
Para los que buscan un plato más contundente, el arroz con pato (€32) es una excelente opción. Una pata de pato crujiente y jugosa se sirve sobre una cama de arroz chaufa, cocinado a la perfección y con un sabor delicado.
La carta de postres incluye opciones como el suspiro limeño, tarta de chocolate peruana con helado de quinoa tostada y tres leches, pero la elección final recae en el pisco colonel (€11), un sorbete cítrico que recuerda a un granizado de yuzu seguido de un toque intenso de pisco, un final refrescante y estimulante que evoca la frescura de los ceviches.
En definitiva, Cantina Valentina es un restaurante que sorprende por su autenticidad y su capacidad para ofrecer una experiencia gastronómica única dentro de un hotel. La cena para dos, incluyendo tres cócteles, ascendió a €138.
Veredicto: Cocina peruana segura y sabrosa dentro del nuevo Hoxton.
Origen de los alimentos: Wrights Fishmongers; pollo y cerdo de McLoughlin’s, pato Silverhill.
Opciones vegetarianas: Hummus de boniato, berenjena ahumada con miso, risotto de quinoa con aguacate quemado, ensalada superalimentos con boniato y aguacate.
Accesibilidad para sillas de ruedas: Totalmente accesible con baño adaptado.
Música: Peruana, afro-latina y bossa nova.
