Con el regreso del buen tiempo, las alergias al polen están volviendo a aparecer. En RTL, el médico generalista Jimmy Mohamed comparte sus consejos para disfrutar del sol sin sufrir los inconvenientes.
Cada año, el mismo escenario se repite. Los primeros rayos calientan las fachadas, las terrazas se llenan y, a continuación, los pañuelos reaparecen. Aunque la primavera aún no ha comenzado oficialmente, otra temporada se instala: la de los estornudos repetidos, los ojos rojos y llorosos, la nariz que pica y moquea, en otras palabras, las alergias al polen. Según Atmo France, la federación de asociaciones acreditadas para la vigilancia de la calidad del aire, el índice de polen en la gran mayoría de los departamentos franceses se encuentra actualmente en situación de “riesgo elevado”. En Francia, la exposición de la población a los polenes ha explotado en los últimos años: las alergias afectan ahora a alrededor del 20% de los niños a partir de los 9 años y al 30% de los adultos, recuerda el Inserm en su sitio web.
¿Cómo protegerse y atenuar las reacciones alérgicas? En su crónica “Ça va beaucoup mieux” en RTL, emitida el martes 24 de febrero en Instagram, el médico generalista Jimmy Mohamed confirma que los antihistamínicos, que a menudo se utilizan como primer reflejo, no siempre son suficientes para calmar. Según él, algunos gestos simples, adoptados desde ahora, pueden ayudar a pasar la temporada de polen sin sufrirla plenamente.
Airear por la mañana y lavarse por la noche
Basta con salir para que el polen se adhiera a la ropa, al cuero cabelludo, a las pestañas e incluso a la nariz. De ahí la importancia, según el médico generalista, de revisar ciertos hábitos. Destaca dos reglas básicas: “Evitar conducir con las ventanas abiertas” durante los picos de polen y “airear la vivienda temprano por la mañana”, cuando el aire está menos cargado de polen.
Otro reflejo esencial que defiende el Dr. Jimmy Mohamed: ducharse por la noche en lugar de por la mañana. “El polen se fija en el cabello, se deposita en la funda de la almohada y toses toda la noche”, resume. En general, se recomienda lavarse el cabello con más regularidad en periodos de riesgo para limitar esta exposición prolongada y mejorar así el confort nocturno.
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Limpiar las zonas sensibles
Si se tiene un terreno alérgico importante, también hay que prevenir las zonas del cuerpo más irritables y sensibles al polen, a saber, la nariz y los ojos. Como recuerda el médico generalista, es crucial eliminar el alérgeno antes de que desencadene o prolongue la inflamación. Generalmente, los antihistamínicos siguen siendo el tratamiento de referencia para calmar los estornudos, la secreción nasal y los ojos rojos, pero esto no siempre es suficiente, insiste el Dr. Jimmy Mohamed, quien recomienda a los alérgicos “enjuagarse (regularmente) la nariz con suero fisiológico, para deshacerse del polen que se ha alojado en las fosas nasales”. El mismo procedimiento para los ojos.
Si los síntomas son intensos, “existen colirios antialérgicos para poner en los ojos”, para calmar enrojecimiento y picazón, añade el especialista. Y para las narices que moquean continuamente y con persistencia, el médico generalista aconseja “los aerosoles nasales a base de cortisona” que van a “detener el flujo”. Existen varios que se venden sin receta, precisa.
En un artículo anterior, la neumóloga y alergóloga Madiha Ellaffi también recomendaba no centrarse únicamente en estos síntomas, sino en cuidar todo el organismo. “A veces, algunas alergias desaparecen por sí solas cuando se mejora el estilo de vida. Con una mejor calidad de sueño, alimentación y actividad física, el sistema se restablece y corrige algunos trastornos como las alergias”, resumía la alergóloga. Así, aprender a anticiparlas de forma más global podría convertirse en un nuevo ritual de primavera, y permitir disfrutar de los buenos días sin renunciar a las terrazas ni a los paseos soleados.
