Microsoft ha dado un paso adelante en el desarrollo de su asistente de inteligencia artificial Copilot, entrando en lo que la compañía describe como su “segundo capítulo”. Esta nueva fase se centra en la ejecución autónoma de tareas, permitiendo a Copilot no solo responder preguntas, sino también llevar a cabo acciones concretas en nombre del usuario.
Las nuevas “Tareas de Copilot” van más allá de la simple asistencia informativa. Ahora, la IA puede utilizar su propio entorno computacional para completar solicitudes, desde la gestión de proyectos hasta el análisis de datos en Excel y la creación de imágenes. Esta capacidad se extiende a la automatización de flujos de trabajo y la optimización de la productividad en diversas aplicaciones, incluyendo Word, Excel, Teams y PowerPoint.
Copilot también se destaca por su capacidad de compartir pantalla y ofrecer orientación en tiempo real, ya sea para ayudar en el estudio o en tareas laborales. Además, facilita el aprendizaje de nuevas aplicaciones y juegos, proporcionando guías paso a paso para mejorar las habilidades del usuario. La herramienta también se presenta como un aliado creativo, ofreciendo soporte en la generación de ideas y el desarrollo de proyectos.
Microsoft ha integrado Copilot profundamente en Windows 11, considerándolo una herramienta fundamental para mejorar la experiencia del usuario. De hecho, la compañía ha posicionado a Copilot como la aplicación de productividad número uno en Windows 11, superando incluso a herramientas tradicionales como el Explorador de archivos y la Herramienta de Recortes.
Copilot se puede activar de diversas maneras: a través de un nuevo botón en la barra de tareas, mediante la tecla Copilot en teclados compatibles (con la opción de activación por voz al mantenerla presionada), o mediante comandos de voz como “Hey Copilot” (previa configuración en la configuración del sistema). También se puede acceder a través de la búsqueda de Windows.
