La tripulación de la misión Shenzhou-21 ha regresado a la Tierra tras completar una estancia de seis meses en el espacio.
El retorno de los astronautas se produjo luego de que el equipo finalizara el proceso de traspaso, preparándose para abandonar la estación y emprender el viaje de regreso. Para garantizar que la operación se desarrollara sin contratiempos, se llevó a cabo un simulacro final en el sitio de aterrizaje, optimizando los protocolos de seguridad para el descenso de la tripulación.
Con este aterrizaje, concluye una misión de medio año de permanencia en el espacio, marcada por la coordinación técnica y la ejecución de maniobras precisas para asegurar el regreso seguro de los astronautas.
