La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado sobre una disminución drástica en los casos sospechosos de ébola en la República Democrática del Congo, los cuales descendieron de 906 a 116.
Desafíos en la detección y respuesta sanitaria
A pesar de la reducción en las cifras, la situación sigue siendo compleja. El director de la OMS tiene previsto reunirse con el presidente del Congo, en un momento en que algunos grupos advierten que el virus podría haberse propagado sin ser detectado durante meses.

Esta incertidumbre ha generado un clima de tensión en la región. En diversos campamentos de la República Democrática del Congo, el miedo es predominante, con testimonios que alertan que la llegada del ébola podría aniquilar a sus comunidades.
Incidentes y avances en la recuperación
La crisis también ha derivado en conflictos sociales. Recientemente, voluntarios de la Cruz Roja resultaron heridos en altercados ocurridos durante el funeral de una víctima de ébola en la zona este del país.
No obstante, se han reportado avances positivos en la atención médica, destacando que varias enfermeras afectadas por el brote han sido dadas de alta tras lograr una recuperación total.
