Más de 200 figuras destacadas, incluyendo premios Nobel, expertos internacionales, líderes religiosos y antiguos jefes de Estado, firmaron el 16 de julio la Declaración de Roma por una Paz Desarmada y Desarmante
en el Campidoglio. El documento establece que la dignidad humana no puede ser sustituida por algoritmos y exige un control humano efectivo sobre las tecnologías críticas.
Un llamamiento contra la carrera armamentística
La firma, realizada en el Salón Giulio Cesare del Palazzo Senatorio, marcó la culminación de la Asamblea Global de Premios Nobel sobre Inteligencia Artificial y Guerra Nuclear, que se desarrolló durante tres días entre el Borgo Laudato si’ en Castel Gandolfo y la Colina Capitolina de Roma.
El texto de la declaración advierte que la humanidad se encuentra en un momento decisivo. Según los firmantes, la aceleración simultánea de la inteligencia artificial y la carrera armamentística nuclear plantea riesgos existenciales. El documento subraya la necesidad de desactivar la próxima carrera armamentística
antes de que estas tecnologías determinen el rumbo del próximo siglo, rechazando la idea de que la seguridad deba fundamentarse en el miedo, la disuasión o la amenaza mutua.
Control humano frente a la autonomía tecnológica
Uno de los pilares fundamentales de la Declaración de Roma es la exigencia de mantener el control humano sobre las decisiones críticas. El cardenal Baldassare Reina, vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma, enfatizó durante el acto que ninguna máquina o sistema autónomo debe situarse en el centro de las decisiones que afectan la supervivencia de la humanidad.
Las decisiones relativas a la vida y la muerte, a la paz y la guerra, y al futuro de los pueblos y de las generaciones venideras deben permanecer bajo un control humano pleno, responsable y significativo
, señaló el cardenal. En esta misma línea, la declaración hace un llamamiento explícito para la adopción de un tratado internacional que prohíba la integración irresponsable de la inteligencia artificial en los sistemas de mando, control y lanzamiento de armas nucleares, asegurando que la decisión final de emplear dichas armas nunca se confíe a sistemas automatizados.
Ejes clave de la Declaración de Roma
Contexto y perspectivas de futuro
La iniciativa se inspiró en la encíclica *Magnifica humanitas* del Papa León XIV, la cual aborda la protección de la persona humana ante los avances de la inteligencia artificial. Expertos como el profesor David Gross, premio Nobel de Física, advirtieron durante el encuentro que el mundo se encuentra en medio de una carrera armamentística acelerada, instando a las naciones con capacidad nuclear a adoptar políticas que reduzcan el riesgo de aniquilación. El objetivo final, según los firmantes, es promover un desarrollo responsable que refuerce la resiliencia de las sociedades y contribuya al bien común, evitando que la concentración de poder en manos de pocos países o grandes empresas agrave las asimetrías existentes.

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