El Gobierno de Brasil abrió un procedimiento formal para evaluar la aplicación de medidas comerciales de reciprocidad frente a Estados Unidos, en respuesta a los nuevos aranceles que Washington impuso sobre productos brasileños, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores. La decisión pone en marcha el mecanismo previsto por la Ley de Reciprocidad Económica, aprobada por el Congreso Nacional y sancionada en 2025, que permite adoptar contramedidas proporcionales ante restricciones comerciales unilaterales.
Inicio del procedimiento formal de reciprocidad económica
El procedimiento establece una etapa previa para analizar los efectos de las medidas estadounidenses y determinar qué respuesta resulta compatible con la legislación brasileña. La aplicación de este mecanismo no implica que las nuevas tarifas comiencen a cobrarse de inmediato, ya que el Ejecutivo todavía debe definir las medidas concretas y los sectores afectados.
Aranceles y sectores afectados por las medidas de Washington
Washington incorporó recargos adicionales de entre el 12,5% y el 25% a una amplia variedad de mercancías procedentes de Brasil. Estados Unidos vinculó parte de su decisión a acusaciones sobre prácticas comerciales consideradas desleales y al uso de trabajo forzoso en determinadas cadenas de producción.

Entre los productos más golpeados se encuentran las máquinas industriales, el azúcar, el etanol, la madera y el calzado. No obstante, quedaron exentos productos clave para el mercado estadounidense como la carne, el café y las piezas de aviación. La nueva tarifa alcanza al 18% de las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos, de acuerdo con los datos difundidos.
Rechazo oficial y consultas diplomáticas
El Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó las acusaciones y sostuvo que durante el último año las autoridades presentaron documentación para cuestionar los argumentos estadounidenses. En un comunicado oficial, el Ejecutivo afirmó: Los aranceles estadounidenses son injustificados y arbitrarios
.
De forma simultánea al inicio del proceso administrativo, Brasil notificó al Gobierno de Estados Unidos su intención de mantener consultas diplomáticas para reducir o eliminar las consecuencias del conflicto. El objetivo declarado es mitigar o anular los efectos de las medidas, mientras se desarrolla el procedimiento interno y se prioriza el diálogo. Por su parte, Washington aceptó el pedido de consultas y manifestó su disposición a reunirse.
Escenario multilateral y tensiones diplomáticas
El conflicto también llegó al ámbito multilateral. Brasil activó un mecanismo de consultas en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para impugnar ambos aranceles y continúa defendiendo su posición en todas las instancias pertinentes para limitar el impacto sobre su economía.
Las relaciones bilaterales atraviesan un momento de tensión en el que también se registró la retirada del visado a la embajadora brasileña en Washington. El Gobierno brasileño considera que tanto los aranceles como dicha medida responden a motivaciones políticas en el marco de las elecciones presidenciales previstas para el próximo octubre.
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