Cerca de 10.000 soldados del Ejército de los Estados Unidos participaron en simulacros de asalto urbano en una ciudad desértica del centro de entrenamiento en Fort Irwin, California. Durante las maniobras del ejercicio Project Convergence Capstone, las tropas integraron drones y vehículos terrestres no tripulados para evaluar nuevas tecnologías en escenarios de combate real.
Los vehículos de combate de infantería Bradley avanzaron velozmente hacia el horizonte en el polvoriento desierto de Mojave, mientras columnas de humo ocultaban sus movimientos en los suburbios. En el borde norte de una ciudad simulada llamada Razish, las fuerzas de asalto se prepararon para superar obstáculos como alambre de púas, automóviles abandonados y bloques de hormigón colocados por el regimiento opositor conocido como Blackhorse.
Tecnología de drones y vehículos no tripulados en el campo de batalla de Fort Irwin
El despliegue formó parte de un conflicto simulado contra un adversario de nivel superior que puso a prueba la resistencia de casi 10.000 soldados frente al intenso calor del desierto. Una hora antes de que las fuerzas de asalto irrumpieran en el área urbana, drones del regimiento Blackhorse sobrevolaron la zona para realizar labores de reconocimiento. Dentro de los edificios, los comandantes solicitaron el uso de un cuadricóptero Black Widow para evaluar la llegada de vehículos enemigos.
Este equipo de reconocimiento aéreo extendió la visibilidad de las unidades hasta cuatro kilómetros más allá de lo que alcanzaban a percibir los soldados desde el suelo. Sin embargo, el uso de sistemas no tripulados cambió conforme avanzó el enfrentamiento y las tropas ingresaron directamente en las calles urbanas.
Un vehículo terrestre no tripulado llamado NOMAD operó en las afueras de los límites de la ciudad durante la mañana, pero no participó de forma directa en el asalto principal. El brigadier general Daniel Hibner, al frente del Mando de Modernización Conjunta del Ejército, explicó la postura de los mandos respecto a la sobrecarga tecnológica en entornos de alta tensión.
El oficial detalló que una saturación excesiva de aparatos puede distraer a los combatientes y reducir la eficacia del entrenamiento táctico en situaciones críticas.
Combates en la ciudad simulada de Razish y la cooperación entre infantería y vehículos Bradley
La ciudad de entrenamiento Razish cuenta con calles sinuosas, edificaciones de distintas alturas, túneles subterráneos y posiciones fortificadas. Durante el avance de las fuerzas, la cárcel y un gran palacio situado en el centro del complejo urbano constituyeron los dos objetivos principales de las tropas de asalto.

Los soldados se distribuyeron en tejados, ventanas y callejones para asegurar fuego de cobertura, mientras la infantería desmontada y las tripulaciones de los vehículos Bradley coordinaban sus acciones de avance mutuo. Los blindados neutralizaban amenazas distantes con su armamento pesado, al tiempo que los infantes despejaban los edificios cercanos.
El soldado entrevistado advirtió que la infantería enemiga provista de armamento anti-vehículo aprovecharía cualquier distanciamiento excesivo para atacar directamente a los blindados. Durante el ejercicio, las fuerzas enemigas ocultas en callejones y pisos superiores lograron impactar a un vehículo Bradley, cuyo sistema de torreta se disparó hacia arriba para indicar su destrucción total en la simulación.
Conexión con el público y reclutamiento en la feria estatal de Nueva Jersey
Mientras los simulacros de combate se desarrollaban en el oeste estadounidense, el Ejército de los Estados Unidos también impulsó iniciativas de proximidad civil en la costa este. Soldados de la División de Tecnología de Artefactos Explosivos del Centro de Armamentos del Mando de Desarrollo de Capacidades de Combate colaboraron con la Compañía de Reclutamiento del Norte de Nueva Jersey durante la feria estatal en Augusta.

Este evento anual sin fines de lucro, que combina exposiciones agrícolas y muestras ecuestres en los terrenos feriales del condado de Sussex, atrae a más de 200.000 visitantes cada año. La presencia de especialistas en desactivación de explosivos permitió mostrar a los asistentes cómo las misiones técnicas del ejército se vinculan con la ciencia y la ingeniería.
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