Air New Zealand ha proyectado una pérdida antes de impuestos para el año fiscal 2026 que podría situarse entre los 340 y 390 millones de dólares. Esta situación financiera responde, principalmente, a la volatilidad y el incremento en los precios del combustible para aviones, impulsados por las tensiones actuales en el Medio Oriente.
Impacto financiero y costos de combustible
La aerolínea estima que los costos de combustible para la segunda mitad del año fiscal alcancen los 980 millones de dólares, una cifra significativamente superior a los 740 millones previstos inicialmente. Este incremento representa un «viento en contra» de 240 millones de dólares para el resultado final del ejercicio FY26.
Según la compañía, los precios del combustible jet han experimentado un aumento drástico en las últimas diez semanas, oscilando entre los 160 y 230 dólares por barril, mientras que antes de la escalada del conflicto se mantenían en un rango de entre 85 y 90 dólares. Para sus proyecciones del segundo semestre, Air New Zealand ha asumido un precio promedio de aproximadamente 145 dólares por barril.
Ajustes operativos y posibles despidos
Ante este escenario, el director ejecutivo de la empresa, Nikhil Ravishankar, ha señalado que los recortes de personal podrían ser una posibilidad debido al desempeño empresarial y al conflicto en el Medio Oriente. Ravishankar confirmó que prevén redundancias, aunque aclaró que aún no se ha determinado la magnitud ni la escala de las mismas.
En cuanto a la operatividad, la aerolínea ha implementado las siguientes medidas:
- Reducción de vuelos: Se han realizado recortes en las programaciones de mayo y junio, afectando al 4% de los vuelos y al 1% del total de pasajeros previstos para ese periodo.
- Aumento de tarifas: Se han aplicado incrementos en los precios de los boletos para gestionar los mayores costos operativos.
- Ajustes en la red doméstica: Aunque la mayoría de la red nacional ha sufrido ajustes menores, los servicios hacia Hokitika, Timaru, Taupō y Rotorua se mantienen sin cambios para asegurar la conectividad.
La compañía destacó que estas reducciones de capacidad son menores en comparación con otros operadores en el mercado neozelandés, donde algunas aerolíneas han recortado su capacidad en más del 10%.
Air New Zealand informó que los clientes afectados por los cambios en sus itinerarios serán notificados y podrán optar por un reembolso o un crédito. Asimismo, la empresa afirmó mantener una colaboración estrecha con proveedores de combustible y el gobierno, asegurando la disponibilidad del suministro hasta julio de 2026.
