Productos etiquetados como “light”, “reducido en azúcar” o “0% de grasa” son cada vez más comunes en los supermercados. Sin embargo, ¿son realmente una opción saludable?
Según la revista 60 millones de consumidores, publicada por el Instituto Nacional de Consumo, estos productos pueden ser engañosos y su consumo excesivo no es recomendable. La etiqueta “cero azúcar” no significa que estén libres de edulcorantes; a menudo, los fabricantes reemplazan el azúcar (sacarosa) con edulcorantes y aditivos que no son precisamente beneficiosos para la salud. Entre ellos se encuentra el conocido aspartamo, así como el Acesulfamo K, el sucraloso o incluso otros tipos de azúcares como el manosa.
En cuanto a las versiones con bajo contenido en grasa o “0% grasa”, la revista advierte que “a menudo se recurre a potenciadores del sabor (sal, azúcar, glutamato monosódico…) ya que la grasa aporta sabor de forma natural a los alimentos” (Fuente 1).
El riesgo de un sesgo cognitivo
Otro aspecto a considerar es que los edulcorantes intensivos (aspartamo y similares) “no parecen estar asociados ni con la pérdida ni con la estabilización del peso”, según la revista, citando un estudio del Inrae. Además, estos productos podrían generar un sesgo cognitivo: el consumidor, satisfecho con su compra, podría llegar a…
