Una historia de amor que permaneció oculta durante casi un siglo, la relación entre Emma y Marcelle, ha salido a la luz gracias a la investigación de Claudie y Robin Hunzinger, hija y nieto de Emma respectivamente. Su historia, que floreció en los años 20, se revela ahora a través de la obra teatral “L’incandescente et le Gang des cracheuses de sang” (La incandescente y la pandilla de las escupidoras de sangre), dirigida por Louise Chevillotte en el Théâtre de la Commune.
La obra se basa en la correspondencia de Marcelle, quien, tras un flechazo con Emma en la Escuela Normal a principios de la década de 1920, relató en cientos de cartas su experiencia en un sanatorio para institutrices, donde contrajo tuberculosis y conoció a Hélène, Marguerite y “Bijoux”, formando un grupo de apoyo conocido como “la pandilla de las escupidoras de sangre”. La adaptación teatral sigue el curso de esta relación epistolar, marcada por la distancia y las normas sociales de la época.
