La tienda está lista, los clientes satisfechos, pero aún queda por definir la forma de pago… ¿Cómo lo hacen? Si la Apple Store fuera una tienda convencional, todos se dirigirían a la caja para completar sus compras. Pero Apple no es una tienda como las demás…
¿La caja registradora? ¿Qué caja registradora? ¡La llevan en el cinturón!
Al principio estaba el POS (Point Of Sale, o punto de venta en español), que no tiene nada de glamuroso. Un MacBook Pro, un escáner como los de los supermercados conectado por USB, una impresora de tickets y, para las facturas, una buena impresora láser en blanco y negro. Lo único que cambia un poco es el software utilizado: al ser un Mac reconfigurado como caja registradora, y pocas tiendas aparte de Apple utilizan este principio, se trata evidentemente de una solución desarrollada internamente. Sería un contrasentido tener una caja que funcione con Linux, o peor aún, con Windows en una Apple Store, ¿verdad?

