Desde principios de esta semana, en Australia miles de hombres homosexuales y bisexuales, así como personas trans*, pueden nuevamente donar sangre, tras la eliminación de una normativa considerada discriminatoria.
Hasta ahora, estas personas estaban sujetas a una regla que les permitía donar sangre y plasma solo si habían abstenerse de tener relaciones sexuales con hombres durante los últimos tres meses. Quienes no quisieran o pudieran cumplir con ese período de abstinencia quedaban excluidos de la donación.
La medida, impulsada por la organización australiana Lifeblood, entrará en vigor a partir de mediados de julio de 2025 y establece que todos los donantes serán evaluados de forma individual, sin importar su género u orientación sexual.
La decisión responde a años de críticas por parte de la comunidad LGBTQIA+, que señalaba que la norma anterior excluía a personas basándose únicamente en su orientación sexual, sin considerar su comportamiento de riesgo real ni su estado de salud individual.
Con este cambio, Australia busca garantizar un acceso equitativo a la donación de sangre, manteniendo altos estándares de seguridad mediante evaluaciones personalizadas.
