Tipos de interés sin cambios. La atención se centra ahora en las proyecciones. Se espera que la reunión de diciembre del Banco Central Europeo concluya, según las expectativas de los analistas y las señales del mercado, sin modificaciones en el tipo de depósito, actualmente en el 2%, ni en el tipo de refinanciación, en el 2,15%. La verdadera pregunta es otra: ¿cuál será el próximo movimiento? ¿Una bajada, una subida? ¿Y cuándo?
Inflación bajo control
El BCE parece encontrarse en una posición confortable. La inflación está respondiendo de manera relativamente efectiva a la prolongada fase de tipos de interés elevados, que continúa impactando en los precios. Si bien la inflación medida aún tiene dificultades para situarse por debajo del umbral del 2%, los precios de los servicios se están desacelerando gradualmente, pero la situación no parece generar gran preocupación.
Salarios en desaceleración
La pipeline, es decir, los factores que podrían alimentar la inflación, tampoco parecen ser motivo de inquietud. Los salarios negociados, que son de gran importancia en la Eurozona, continúan mostrando una tendencia a la baja, aunque volátil y con altibajos, pero ahora bastante clara: el +1,87% del tercer trimestre, el nivel más bajo desde finales de 2021, aún no está consolidado, pero indica que las demandas para recuperar el poder adquisitivo están llegando a su fin. El ligero aumento de la inflación salarial (coste laboral menos productividad) al 2,6% en el tercer trimestre requiere cierta atención, pero sigue a dos lecturas bastante contenidas (1,5% en junio, 1,9% en marzo).
Costo del crédito estabilizado
La actividad económica, por su parte, no muestra señales de desaceleración que puedan provocar un enfriamiento excesivo de los precios, una desviación del objetivo del 2% (a medio plazo) que pudiera requerir recortes urgentes. El costo del crédito se ha estabilizado con el fin de la temporada de reducciones a niveles superiores a las medias históricas en la Eurozona, Alemania y, especialmente, Francia, aunque es más favorable en España y, sobre todo, en Italia.
Préstamos a empresas en crecimiento
Los préstamos a empresas no financieras aumentan a tasas anuales ahora superiores a las medias históricas: no con la rapidez registrada entre 2021 y 2022 –la tendencia se ha ralentizado–, pero sí a ritmos que, por el momento, no generan preocupación. La incertidumbre se ha reducido, han observado los banqueros centrales, lo que ha permitido absorber mejor también los efectos de los aranceles estadounidenses (que para la Eurozona suponen un shock en el lado de la demanda). Las inversiones que se avecinan, incluso en Defensa –sostiene aún el BCE–, también deberían respaldar la actividad general.
