Teóricamente, Kiev se encuentra en una situación sin salida. Estados Unidos busca que Ucrania acepte un acuerdo, y se niega a suministrar nuevas armas. Vladimir Putin podría alegrarse de ello, pero en realidad, dicho acuerdo provocaría precisamente lo que el jefe del Kremlin quiere evitar: la presencia de tropas de la OTAN directamente en la frontera rusa.
El lunes por la noche, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, líderes europeos y altos representantes de Estados Unidos acordaron “sólidas garantías de seguridad” para Ucrania. Sin embargo, Kiev debe cumplir ciertas condiciones: retirarse de Donbás y aceptar un alto el fuego.
Esta es, sin embargo, una jugada maestra de Occidente para finalmente superar a Putin.
