El Ministerio de Defensa ruso informó que todos los vuelos de sus aeronaves se realizan en estricto cumplimiento de las normas internacionales sobre el uso del espacio aéreo. Durante una reciente misión, la protección de los bombarderos estuvo a cargo de cazas Su-33 de la Armada rusa.
El Tu-95MS (designado «Bear-H» por la OTAN) es un bombardero estratégico con un alcance superior a 15.000 kilómetros, capaz de transportar tanto misiles nucleares como convencionales. Moscú utiliza estas aeronaves para demostraciones de vuelo, pero también las ha empleado recientemente en ataques contra Ucrania.
Según un comunicado emitido hoy por Moscú, las tripulaciones de la aviación de largo alcance rusa realizan regularmente vuelos sobre aguas neutrales del Ártico, el Atlántico Norte, el Océano Pacífico, así como sobre los mares Báltico y Negro.
