Estados Unidos enfrenta el brote de sarampión más grave en más de tres décadas, con un aumento significativo de casos, especialmente en Carolina del Sur. Las autoridades sanitarias estatales han confirmado 950 casos, con 17 nuevos reportes desde el martes.
El comisionado de la FDA, Martin Makary, ha enfatizado la necesidad de aumentar la vacunación para controlar esta crisis. En declaraciones a MS NOW en ‘Chris Jansing Reports’, instó a los padres a asegurarse de que sus hijos reciban la vacuna contra el sarampión.
Este aumento de casos pone de manifiesto las tensiones entre los protocolos de salud pública y los defensores de la ‘libertad médica’, lo que complica los esfuerzos para controlar el brote. Los trabajadores de la salud están tomando medidas sin precedentes, como realizar triaje al aire libre, para evitar la propagación del virus en las clínicas.
(Con información de agencias.)
