Durante el punto álgido de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19, se registró una notable disminución en el número de diagnósticos de cáncer. Así lo reporta Le Journal de Montréal, destacando el impacto que la pandemia tuvo en la detección temprana y el seguimiento de esta enfermedad.
La interrupción de los servicios de salud habituales y el enfoque prioritario en la atención a pacientes con coronavirus generaron un retraso significativo en las pruebas diagnósticas. Esta situación plantea interrogantes sobre las consecuencias a largo plazo para los pacientes que, durante ese periodo, no pudieron acceder a una detección oportuna de patologías oncológicas.
Desde nuestra sección de Salud en Notiulti, damos seguimiento a esta información para comprender cómo la reorganización del sistema sanitario durante la emergencia global afectó directamente el control y pronóstico de los pacientes con cáncer.
