La situación actual en Virginia presenta una marcada contradicción para los ciudadanos: aunque la posesión de cannabis es legal en el estado, los adultos carecen de un mercado regulado donde puedan adquirir legalmente el producto.
Ante este escenario, un reciente sondeo ha revelado que un total de 78 personas han expresado su postura frente a la falta de puntos de venta autorizados para el consumo recreativo, destacando la brecha existente entre la permisividad de la posesión y la ausencia de una vía legal para el abastecimiento.
